El embajador estadounidense Ronald Johnson destacó que la nueva sede de la Escuela Nacional de Protección Civil representa un resultado de la cooperación entre los gobiernos de Donald Trump y Claudia Sheinbaum, con una inversión superior a 11 millones de dólares.
CIUDAD DE MÉXICO.— Los gobiernos de México y Estados Unidos mantienen una cooperación bilateral enfocada en fortalecer la seguridad de ambas naciones, tanto en materia de combate a organizaciones criminales como en la preparación y respuesta ante desastres naturales, afirmó el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson.
Durante la inauguración del nuevo edificio sede de la Escuela Nacional de Protección Civil (ENAPROC), realizada el viernes 18 de septiembre en las instalaciones del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), el diplomático destacó que la infraestructura constituye un resultado de la colaboración entre los gobiernos de Donald Trump y Claudia Sheinbaum Pardo.
Johnson señaló que esta cooperación busca fortalecer las capacidades de ambos países y destacó que Estados Unidos destinó más de 11 millones de dólares para la construcción de la nueva sede de la ENAPROC, recursos comprometidos desde la primera administración de Trump.
De acuerdo con el embajador, se trata de la mayor inversión del Comando Norte de Estados Unidos en un proyecto de asistencia humanitaria de este tipo, lo que, afirmó, demuestra que la cooperación entre las instituciones de seguridad y defensa también puede orientarse hacia la protección de la población.

Preparación ante desastres
El representante de Washington vinculó la inauguración de las instalaciones con la conmemoración de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, acontecimientos que dejaron miles de personas afectadas y reforzaron la cultura de prevención y protección civil en México.
Johnson recordó que ambos países han colaborado históricamente ante emergencias y desastres, incluyendo asistencia estadounidense después de terremotos y huracanes en México, así como la participación de equipos mexicanos de rescate durante las inundaciones registradas en Texas el año pasado.
“Los desastres no reconocen fronteras”, sostuvo el embajador, al destacar que las nuevas instalaciones permitirán fortalecer la capacitación, preparación y coordinación para responder ante emergencias no sólo en México y Estados Unidos, sino también en otras partes del hemisferio occidental.
El diplomático subrayó que fenómenos naturales como terremotos y huracanes no pueden evitarse, pero sí es posible mejorar la preparación de las instituciones y de la población para reducir sus consecuencias.
“No podemos prevenir los terremotos ni detener los huracanes, pero podemos capacitarnos conjuntamente para asegurarnos de que ninguno de nuestros países enfrente un desastre solo”, expresó.
Cooperación en seguridad y protección civil
Johnson también señaló que la colaboración bilateral abarca otros desafíos de seguridad. En este sentido, afirmó que los gobiernos de Trump y Sheinbaum trabajan conjuntamente para mantener seguras a sus respectivas poblaciones, incluyendo acciones para enfrentar a cárteles y organizaciones que ambos gobiernos consideran amenazas de seguridad.
La nueva sede de la ENAPROC se suma así a los mecanismos de cooperación entre ambos países para fortalecer las capacidades de respuesta ante emergencias, con énfasis en la formación de especialistas y en la coordinación institucional.
El embajador destacó finalmente que la preparación y la cooperación internacional son herramientas fundamentales para proteger vidas y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales y otras situaciones de emergencia.


