El Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos establece una estrategia de largo plazo para fortalecer el abasto interno, reducir importaciones y frenar la caída de las reservas nacionales.
CIUDAD DE MÉXICO.— El Gobierno federal prevé mantener hasta 2039 una producción nacional de hidrocarburos líquidos de 1.8 millones de barriles diarios, como parte de una estrategia orientada a garantizar el abasto interno y reducir gradualmente la dependencia de las importaciones de combustibles.
La meta forma parte del Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos, publicado por la Secretaría de Energía (Sener) en el Diario Oficial de la Federación (DOF), documento que establece un horizonte de 15 años para la política energética nacional.
Para alcanzar los objetivos planteados, la estrategia contempla la participación de Petróleos Mexicanos (Pemex), empresas privadas y proyectos de desarrollo mixto, además de considerar contratos vigentes, nuevos proyectos de exploración y extracción y técnicas de recuperación secundaria y mejorada.
Buscan aumentar producción de gas natural
En materia de gas natural, la Sener plantea mantener una producción cercana a 5 mil millones de pies cúbicos diarios durante buena parte del periodo contemplado.
El documento proyecta que la producción supere ese nivel a partir de 2035, cuando alcanzaría aproximadamente 5 mil 362 millones de pies cúbicos diarios, para posteriormente llegar a un máximo de 6 mil 658 millones de pies cúbicos diarios en 2038.

El incremento de la producción nacional de gas natural constituye uno de los principales objetivos de la estrategia, debido a la elevada dependencia del país respecto de las importaciones.
El plan señala que durante 2024, 89 por ciento de las compras de gas natural al exterior fueron realizadas por empresas privadas, situación que el Gobierno busca modificar mediante un mayor aprovechamiento de los recursos nacionales.
Refinación, petroquímica y fertilizantes
En el sector de refinación, el Gobierno federal proyecta que las instalaciones del Sistema Nacional de Refinación operen, en promedio, al 80 por ciento de su capacidad, con la participación de la refinería Deer Park, ubicada en Estados Unidos.
La estrategia contempla alcanzar una capacidad de procesamiento de hasta 1.695 millones de barriles diarios, además de incrementar la producción nacional de gasolinas, diésel y turbosina, mientras se reduce la elaboración de combustóleo.
El plan también establece medidas para recuperar la industria petroquímica mediante la rehabilitación de los complejos Morelos y La Cangrejera.
Con estas acciones, la producción de derivados de etileno pasaría de 176 mil toneladas anuales en 2025 a un millón 29 mil toneladas a partir de 2030.
En el caso de los aromáticos, la producción aumentaría de 78 mil toneladas a 329 mil toneladas anuales a partir de 2027.
Asimismo, la estrategia contempla elevar la producción nacional de urea, con el propósito de disminuir la dependencia de las importaciones de fertilizantes y fortalecer la capacidad productiva del sector agropecuario.
Prioridad al mercado interno
El Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos establece que la producción nacional deberá destinarse de manera prioritaria al mercado interno.
Para ello, plantea una reducción gradual de las exportaciones de crudo y productos energéticos conforme aumente su utilización dentro del país.
La estrategia busca, de esta manera, que los recursos petroleros nacionales contribuyan principalmente a garantizar el suministro energético de México y a disminuir la exposición del país a las fluctuaciones del mercado internacional.
Pretenden frenar caída de reservas
Como parte de la estrategia de exploración, el Gobierno federal prevé incorporar aproximadamente 7 mil 292 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en reservas 3P entre 2026 y 2039.
El objetivo es detener la tendencia descendente de las reservas nacionales de hidrocarburos y garantizar una mayor disponibilidad de recursos para las próximas décadas.
Durante los primeros cinco años del periodo se contempla incorporar 3 mil 212 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, mientras que las actividades exploratorias se concentrarán inicialmente en las provincias petroleras de Cuencas del Sureste y Veracruz.
Con este plan, el Gobierno federal plantea una política de hidrocarburos de largo plazo que combina el incremento de la producción, recuperación de infraestructura, fortalecimiento de la refinación y petroquímica, así como una mayor exploración para sostener las reservas nacionales y garantizar el abasto energético del país.


