La Jornada de Paz número 64 en Centro llevó servicios, recuperación de espacios públicos y actividades comunitarias a Villa Macultepec, donde jóvenes de “Jóvenes Unen al Barrio” participan activamente en la reconstrucción del tejido social.

VILLA MACULTEPEC, CENTRO.— La paz no llegó en silencio este martes a Villa Macultepec. Llegó caminando por las calles, tocando puertas, recuperando espacios públicos, acercando servicios y, sobre todo, escuchando a los vecinos. En esta labor, jóvenes como Norma Rosalía Flores Miranda y Yeinner Oswaldo Valencia encontraron una oportunidad para demostrar que también pueden ser protagonistas de los cambios en sus comunidades.

Norma es una mamá joven que recientemente concluyó la preparatoria abierta y decidió incorporarse al programa “Jóvenes Unen al Barrio”, donde encontró una manera de poner sus conocimientos al servicio de los demás. Desde Indeco participa en jornadas de limpieza, actividades de reciclaje, cine comunitario y visitas a escuelas.

Para ella, recuperar un parque representa mucho más que mejorar su apariencia: significa rescatar espacios de convivencia que poco a poco se habían perdido.

“Hay muchos jóvenes que están cayendo en eso del dinero fácil”, advierte Norma, quien considera necesario generar alternativas para que las nuevas generaciones encuentren oportunidades de aprendizaje, participación y solidaridad.

Su experiencia, explica, le permitió descubrir que no se trata solamente de mantenerse ocupada, sino de sentirse útil, escuchada y tomada en cuenta.

A unos kilómetros de distancia, en Jolochero segunda sección, Yeinner Oswaldo Valencia comparte una motivación similar. Su principal petición es sencilla: “que nos tomen en cuenta”.

El joven destaca la importancia de que existan espacios donde puedan participar, ayudar a otras personas y mantenerse involucrados en actividades positivas antes de que las malas decisiones terminen por cambiar el rumbo de sus vidas.

“Me siento bien de salir a apoyar a la gente que en verdad necesita el apoyo”, expresa.

Las historias de ambos jóvenes se hicieron visibles durante la Jornada de Paz número 64, realizada en Villa Macultepec, como parte de las acciones encaminadas a fortalecer la convivencia y reconstruir el tejido social en el municipio de Centro.

La jornada tuvo tres objetivos principales: recuperar espacios públicos, acercar alrededor de 80 servicios y trámites a las comunidades y fortalecer la participación ciudadana mediante acciones de prevención y atención comunitaria.

En estas actividades, impulsadas con la participación de los gobiernos estatal y federal, la juventud dejó de ser espectadora para convertirse en parte activa de la transformación de sus colonias y comunidades.

Actualmente, alrededor de 110 jóvenes participan formalmente en “Jóvenes Unen al Barrio”, provenientes de unas 14 localidades de Centro. Su labor incluye recorridos por las calles, visitas casa por casa, distribución de información y acercamiento de programas y servicios a las familias.

Otros participan en torneos deportivos, talleres de dibujo y box, actividades recreativas para niñas y niños, así como en labores de pintura, limpieza y recuperación de espacios públicos.

El programa, a cargo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, está dirigido principalmente a jóvenes de entre 12 y 29 años que se encuentran en situación de vulnerabilidad, incluidos quienes no estudian ni trabajan, además de ofrecer alternativas para que puedan retomar sus estudios.

Para Norma, brindar estas oportunidades puede marcar una diferencia en la vida de quienes buscan un camino distinto.

Antes, reconoce, había momentos en los que no tenían actividades que realizar; ahora cuentan con un espacio para aprender, servir y construir junto con sus vecinos.

Mientras la jornada avanzaba entre servicios, limpieza, actividades comunitarias y conversaciones con los habitantes, Yeinner resumió el significado que tiene para él formar parte de estas acciones: “gracias por darnos la oportunidad para seguir adelante”.

Es una frase sencilla, pero que resume el propósito de estas iniciativas: abrir espacios de participación para los jóvenes y generar alternativas que fortalezcan la convivencia.

Así, en las calles de Centro, la paz comienza a construirse desde lo cotidiano: casa por casa, parque por parque y comunidad por comunidad, con jóvenes que no sólo reciben oportunidades, sino que también salen al encuentro de sus vecinos para ayudar a transformar su entorno.

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