La modificación a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución fue avalada en lo particular con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención; el dictamen fue turnado al Senado para continuar su proceso legislativo.

Ciudad de México.— La Cámara de Diputados aprobó en lo particular la reforma constitucional que establece como requisito contar únicamente con la nacionalidad mexicana para quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

El dictamen, propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y plantea que quienes tengan una segunda nacionalidad deberán renunciar formalmente a ella antes de solicitar el registro como candidatos a alguno de esos cargos.

La votación en lo particular concluyó con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, con el respaldo de Morena y sus aliados y el rechazo de PRI, PAN y Movimiento Ciudadano. El dictamen fue enviado al Senado de la República para continuar con el procedimiento legislativo.

La discusión en San Lázaro se prolongó durante casi 11 horas y estuvo marcada por confrontaciones entre legisladores de la mayoría y la oposición. Durante el debate se presentaron 229 reservas, varias de las cuales fueron retiradas posteriormente.

Oposición cuestiona viabilidad de la reforma

Entre las críticas, el coordinador de los diputados del PAN, Elías Lixa, cuestionó la viabilidad del requisito debido a que la renuncia a una nacionalidad extranjera no depende exclusivamente de la voluntad de la persona interesada.

El legislador planteó que existen países donde la nacionalidad no puede ser renunciada o cuyo procedimiento para hacerlo requiere trámites y resoluciones de las autoridades correspondientes. Por ello, sostuvo que la reforma debería contemplar mecanismos para que el Estado mexicano gestione, cuando sea necesario, la pérdida de la segunda nacionalidad antes del registro de una candidatura.

El debate también estuvo acompañado de acusaciones políticas entre las bancadas. El diputado priista Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla cuestionó a Morena por impulsar una medida que, desde su perspectiva, establece una diferenciación entre mexicanos con una y dos nacionalidades.

Durante su intervención utilizó expresiones ofensivas contra legisladores de Morena y vinculó la discusión con el problema de seguridad y la presencia del crimen organizado en distintas regiones del país.

Morena defiende la medida por razones de soberanía

Por Morena, el coordinador parlamentario Ricardo Monreal Ávila defendió la reforma bajo el argumento de que la nacionalidad constituye una condición para regular el ejercicio de determinados derechos políticos.

Monreal sostuvo que la medida busca evitar posibles conflictos derivados de la coexistencia de vínculos jurídicos con más de un Estado cuando se trate de ocupar los cargos de mayor responsabilidad ejecutiva en el país.

El legislador afirmó que la reforma no pretende realizar una valoración negativa de las personas con doble nacionalidad, sino establecer condiciones específicas para quienes decidan contender por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

También destacó que Morena cuenta entre sus integrantes en San Lázaro con diputados migrantes y sostuvo que el propósito de la modificación es reforzar la soberanía nacional y evitar posibles injerencias externas.

La diputada morenista Rosalinda Savala defendió igualmente la iniciativa y señaló que, desde la posición de su bancada, no constituye una exclusión de los mexicanos con doble nacionalidad, sino una condición aplicable únicamente a quienes pretendan ocupar determinados cargos ejecutivos.

Durante el debate, otros legisladores de Morena utilizaron un tono más confrontativo para responder a las críticas de la oposición, lo que contribuyó a elevar la tensión en el pleno. Elda Esther del Carmen Castillo también reprochó a quienes se oponen a la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quienes incluso los “invitó” a salir del país.

“¡Ustedes son vendepatrias, son legisladores cabilderos de Washington! Si tanto les gusta el extranjero… ¡falta de confianza!, yo les pago su boleto para que se vayan de una vez. Cuando algo no le gusta (en México), corren a pedir auxilio, ¡entreguistas!, ¡váyanse a la goma! La soberanía nacional no se negocia”.

Con la aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto pasará ahora al Senado de la República, donde deberá ser analizado y votado antes de continuar, en su caso, con las siguientes etapas previstas para una reforma constitucional.

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