Las Fuerzas Armadas de Rusia atacaron con drones tres buques de carga seca en el mar Negro que, según el Ministerio de Defensa ruso, transportaban material bélico destinado a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
RUSIA.- De acuerdo con un comunicado difundido por la cartera castrense rusa, los ataques fueron perpetrados durante la noche del jueves 6 de agosto y las primeras horas de este viernes 7 de agosto, como parte de una serie de operaciones dirigidas contra embarcaciones e infraestructura portuaria utilizada para abastecer al Ejército ucraniano.
Moscú sostiene que las operaciones buscan interrumpir las cadenas de suministro de armamento occidental hacia Ucrania y afectar las rutas marítimas empleadas para el traslado de equipos y otros recursos destinados al esfuerzo bélico de Kiev.
Según la versión del Ministerio de Defensa ruso, desde julio sus fuerzas han alcanzado más de 80 buques que transportaban equipamiento militar o que participaban en operaciones de descarga de combustibles en instalaciones portuarias ucranianas.

La ofensiva se produce en un contexto de creciente intercambio de ataques con drones entre Rusia y Ucrania. El Gobierno ruso asegura que las fuerzas ucranianas han intensificado sus ataques contra objetivos ubicados en regiones fronterizas y contra Moscú y sus alrededores.
En su comunicado, el Ministerio de Defensa ruso acusó a Ucrania de emplear drones y misiles contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, con un saldo de víctimas.
Ante estos hechos, Moscú justificó sus operaciones militares contra objetivos vinculados con el complejo militar-industrial de Ucrania, incluidos blancos militares, energéticos y de transporte.
La información sobre los tres buques atacados fue difundida por las autoridades rusas y no se detallaron de inmediato, en el reporte citado, la identidad de las embarcaciones, la magnitud de los daños ni posibles víctimas. Tampoco se incorporó en el comunicado la versión de las autoridades ucranianas sobre estos hechos.
La escalada en el mar Negro se suma a los ataques que ambos países mantienen contra infraestructura estratégica, mientras Rusia busca obstaculizar el flujo de suministros militares hacia Ucrania y Kiev continúa empleando drones para atacar objetivos dentro del territorio ruso.


