A sus 15 años, Javier Guerrero Ocampo consiguió 128 aciertos de 128 en el examen de ingreso al bachillerato de la UNAM; atribuye el resultado a seis meses de estudio y dedicación.
CIUDAD DE MÉXICO.- Javier Guerrero Ocampo cumplió 15 años el pasado 18 de agosto y recibió ese mismo día una noticia que convirtió su cumpleaños en una fecha aún más especial: obtuvo una calificación perfecta en el examen de ingreso al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El joven consiguió 128 aciertos de 128 preguntas, resultado que le permitió incorporarse al grupo de aproximadamente 19 mil 500 estudiantes que iniciarán una nueva etapa académica en el sistema CCH.
Para alcanzar este resultado, Javier dedicó durante seis meses sus tardes de lunes a viernes al estudio, además de algunos fines de semana. El esfuerzo implicó sacrificar fiestas, salidas al cine y reuniones con amigos, pero ahora considera que cada uno de esos momentos valió la pena.
“Puedes obtener lo que tú quieras o tener un resultado alto para estudiar donde elijas con el suficiente esfuerzo y dedicación”, afirmó el nuevo estudiante universitario.
Rechaza hacer trampa
Durante la ceremonia de bienvenida, a la que acudió acompañado de su madre, Javier recibió la felicitación de la directora general del CCH, María Patricia García Pavón, y de otras autoridades universitarias.
El estudiante reconoció que antes de conocer los resultados tuvo cierto temor de que los aspirantes al bachillerato enfrentaran situaciones similares a las ocurridas en otros procesos de admisión, pero finalmente pudo realizar su examen y conseguir el resultado esperado.

Para Javier, recurrir a métodos deshonestos para conseguir un lugar en una institución educativa no representa una opción.
“Hacerlo es una falta de respeto tanto para la institución como para ti mismo”, sostuvo, al referirse a las irregularidades que se han denunciado en procesos de evaluación.
Prefiere los exámenes presenciales
Aunque logró el máximo resultado, Javier considera que los exámenes de admisión presenciales ofrecen mayores garantías para los estudiantes.
Durante su evaluación en línea tuvo algunos inconvenientes relacionados con el sistema de inteligencia artificial utilizado para supervisar la aplicación. Recordó que recibió una o dos advertencias debido a ruidos provenientes del exterior.
“Yo tuve el problema de que me mandaron una o dos advertencias por el ruido exterior de fondo y que tanto tiempo de esfuerzo sea cancelado por algo que no está en tus manos o que no depende de ti, es el punto más débil de los exámenes en línea”, explicó.
A pesar de ese momento de preocupación, logró concluir la evaluación y obtener el resultado perfecto que esperaba.
Ahora, con 15 años, Javier está listo para comenzar su formación en el CCH Oriente, convencido de que el esfuerzo realizado durante los últimos meses fue el primer paso para construir su futuro.
Entre sus objetivos se encuentra aprovechar las oportunidades que le ofrecerá la UNAM y continuar desarrollando nuevas habilidades. Además, tiene una meta personal: convertirse en una persona trilingüe.
Para el joven, ingresar al CCH significa abrir la puerta a un mundo académico lleno de posibilidades que, asegura, está dispuesto a aprovechar al máximo.


