El canciller iraní Abbas Araghchi acusó a Washington de utilizar las sanciones como una herramienta de “terrorismo económico” y advirtió que la estrategia podría generar repercusiones para la economía mundial, en medio del estancamiento de las negociaciones entre ambos países.
Teherán.— El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó una advertencia sobre el alcance internacional de la política de sanciones impulsada por Estados Unidos, al considerar que constituye una forma de “terrorismo económico” que amenaza la estabilidad de la economía mundial y la soberanía de los países.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el canciller iraní cuestionó el denominado “Día D económico” promovido desde Washington y sostuvo que esta estrategia representa una distracción frente a los problemas económicos internos de Estados Unidos, entre ellos el elevado nivel de deuda y el incremento de los costos por intereses.
Araghchi advirtió que insistir en políticas que, desde su perspectiva, ya han demostrado ser fallidas, únicamente provocará nuevas derrotas para Washington y profundizará el rechazo de la población iraní.

El funcionario también señaló que el uso de sanciones unilaterales como instrumento de presión política no se limita a afectar a Irán, sino que genera consecuencias para el sistema económico internacional, al poner en riesgo la estabilidad y la soberanía económica de otros países.
La advertencia se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara el 19 de agosto que su gobierno emprenderá contra Irán “la operación económica más devastadora que se haya llevado a cabo jamás contra ningún país”.
Trump sostuvo que Teherán había desaprovechado las oportunidades para alcanzar un acuerdo con Washington y justificó la nueva ofensiva económica como consecuencia de la falta de avances en las negociaciones.
En paralelo, el proceso para alcanzar un eventual acuerdo de paz y restablecer el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz permanece estancado. La zona se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Mientras la Casa Blanca ha insistido en que las conversaciones continúan, autoridades iraníes han rechazado esas afirmaciones y han negado que exista un proceso de negociación efectivo, al considerar que las declaraciones estadounidenses forman parte de una narrativa derivada del conflicto.
El estrecho de Ormuz representa una de las principales rutas para el transporte energético mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada de su tráfico podría generar repercusiones en los mercados internacionales de petróleo y gas, además de incrementar la incertidumbre económica global.
En este contexto, el intercambio de advertencias entre Washington y Teherán mantiene abierta la posibilidad de una nueva escalada de presiones económicas y tensiones en una región estratégica para el comercio y el suministro energético internacional.


