La portada de Paris Match mostró al presidente francés durante sus vacaciones en el Fort de Brégançon, mientras sectores políticos cuestionaron la imagen ante la crisis climática y social que atraviesa el país.

FRANCIA.- Una fotografía del presidente francés, Emmanuel Macron, conduciendo una moto acuática durante sus vacaciones desató una nueva polémica política en Francia, luego de que la revista Paris Match utilizara la imagen como portada de su edición de este viernes.

La fotografía muestra al mandatario con gafas deportivas, el cabello hacia atrás y los músculos de los brazos marcados mientras conduce una moto acuática en las inmediaciones del Fort de Brégançon, residencia oficial utilizada por el presidente durante sus periodos de descanso.

El reportaje también incluye imágenes de Macron practicando otros deportes acuáticos, entre ellos surf foil, además de boxeo y carreras. La publicación describe sus vacaciones como “estudiosas”, debido a que el mandatario mantiene un despacho instalado en el fuerte y continúa atendiendo asuntos oficiales y realizando llamadas telefónicas.

Sin embargo, la portada provocó críticas de sectores políticos y usuarios de redes sociales, particularmente de la izquierda francesa, que consideraron poco apropiada la imagen ante las dificultades que enfrenta el país debido a las altas temperaturas, la sequía y los incendios forestales.

La líder de Los Ecologistas, Marine Tondelier, cuestionó la imagen y recordó las consecuencias de las recientes olas de calor, además de mencionar la sequía, los incendios, la crisis agrícola, el desempleo y el aumento de la pobreza.

Con tono irónico, Tondelier planteó una frase imaginaria atribuida al presidente sobre la velocidad de su moto acuática, en contraste con la situación que atraviesan miles de franceses.

Por su parte, Olivier Faure, primer secretario del Partido Socialista, señaló que una parte importante de la población francesa no ha podido salir de vacaciones debido a las condiciones meteorológicas y cuestionó que Macron apareciera divirtiéndose en una moto acuática en Brégançon.

La polémica también alcanzó a la derecha. Jean-Philippe Tanguy, diputado de Agrupación Nacional, reaccionó con sarcasmo y calificó la fotografía como “grotesca”, mientras que su compañera de partido Edwige Diaz consideró que las imágenes fueron “torpes”.

No obstante, Diaz matizó sus críticas al señalar que el presidente, como cualquier ciudadano, tiene derecho a tomar vacaciones y sostuvo que existen asuntos de mayor relevancia para el país.

La controversia vuelve a colocar bajo escrutinio la imagen pública de Macron durante sus periodos de descanso, particularmente en un momento marcado por fenómenos meteorológicos extremos y dificultades económicas y sociales para distintos sectores de la población francesa.

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