El fenómeno astronómico pudo observarse en gran parte del país y América, con la Luna adquiriendo tonalidades rojizas, anaranjadas y cobrizas al quedar casi completamente inmersa en la sombra de la Tierra.
México.- El cielo nocturno de México se iluminó con el espectáculo de un eclipse lunar parcial, conocido popularmente como “Luna de Sangre”, fenómeno que pudo observarse desde distintos puntos del país y que permitió apreciar al satélite natural con llamativas tonalidades rojizas, anaranjadas y cobrizas.
La fase penumbral del eclipse comenzó a las 20:33 horas, tiempo del centro de México, mientras que el fenómeno alcanzó su punto máximo alrededor de las 22:12 horas, momento en el que aproximadamente 96 por ciento del disco lunar quedó cubierto por la sombra proyectada por la Tierra.
El espectáculo astronómico también fue visible en prácticamente todo el continente americano, así como en Europa, África y la región más occidental de Asia. México, Estados Unidos y Canadá contaron con condiciones particularmente favorables para contemplarlo, aunque la presencia de nubes impidió que pudiera apreciarse con claridad en algunas zonas.
En territorio mexicano, aficionados a la astronomía y ciudadanos siguieron el fenómeno desde diversos puntos, entre ellos la península de Yucatán, Ciudad de México y Baja California Norte.

Un fenómeno visible sin protección especial
A diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares pueden observarse directamente durante todas sus etapas, sin necesidad de utilizar lentes, filtros u otro tipo de protección para la vista.
El fenómeno ocurre cuando la Luna pasa por la sombra que proyecta la Tierra al interponerse entre el Sol y el satélite natural. Esto sucede durante la fase de Luna llena, aunque no todos los plenilunios producen eclipses debido a la inclinación de la órbita lunar respecto al plano de la órbita terrestre.
Las tonalidades rojizas que adquiere la Luna durante el eclipse son resultado de la manera en que la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre y alcanza indirectamente la superficie lunar.
Las nubes llevaron el eclipse a las redes sociales
Mientras algunos habitantes pudieron disfrutar del fenómeno directamente desde sus localidades, otros recurrieron a transmisiones en internet debido a las condiciones meteorológicas.
En redes sociales, usuarios de distintos puntos del país agradecieron a cuentas como las de la NASA y Sassla por ofrecer transmisiones en tiempo real.
“Gracias porque acá en el Estado de México está nublado”, escribió un usuario de Tecámac en la plataforma X, reflejando la dificultad que enfrentaron algunos observadores para contemplar la llamada “Luna de Sangre” directamente desde sus comunidades.
El eclipse volvió a despertar el interés por la observación astronómica y permitió que millones de personas siguieran uno de los espectáculos naturales más llamativos que pueden contemplarse a simple vista desde la Tierra.


