Autoridades sanitarias de Michigan confirmaron las primeras dos muertes relacionadas con el actual brote de ciclosporiasis en Estados Unidos, una enfermedad parasitaria transmitida por alimentos o agua contaminados que representa mayor riesgo para personas con padecimientos previos.
Michigan, EE.UU.- Autoridades sanitarias de Estados Unidos confirmaron las primeras dos muertes asociadas al actual brote de ciclosporiasis, una enfermedad parasitaria que afecta el sistema gastrointestinal y que puede provocar episodios de diarrea intensa, especialmente en personas con condiciones médicas preexistentes.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan informó que las víctimas eran dos residentes del estado, aunque no dio a conocer sus identidades por motivos de privacidad. La dependencia precisó que ambas personas padecían enfermedades subyacentes importantes, lo que pudo agravar los efectos de la infección.
Especialistas consideran que la combinación de la enfermedad intestinal y la deshidratación derivada de la diarrea pudo haber contribuido al fallecimiento de los pacientes.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una enfermedad gastrointestinal causada por el parásito Cyclospora, el cual infecta el intestino delgado.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el contagio ocurre al consumir alimentos o agua contaminados con materia fecal humana que contiene el parásito.

Entre los principales síntomas se encuentran diarrea intensa, cólicos abdominales, pérdida del apetito, náuseas, fatiga y pérdida de peso. En algunos casos, la diarrea puede ser especialmente severa y provocar deshidratación.
La mayoría de los pacientes se recupera
Los CDC señalan que algunas personas infectadas pueden no presentar síntomas, mientras que quienes cuentan con un sistema inmunológico sano suelen recuperarse sin necesidad de tratamiento específico.
Sin embargo, las autoridades sanitarias recomiendan buscar atención médica cuando la diarrea es persistente o se presentan signos de deshidratación, especialmente en adultos mayores, personas inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas.
Las autoridades continúan investigando el origen del brote y mantienen la vigilancia epidemiológica para identificar posibles fuentes de contaminación y prevenir nuevos casos.


