Pekín, China. El presidente de China, Xi Jinping, reiteró que la reunificación con Taiwán continúa siendo una prioridad estratégica y una “misión histórica” del Partido Comunista de China (PCCh), al encabezar un acto conmemorativo por el 105.º aniversario de la fundación de la organización política.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que la resolución de la cuestión taiwanesa constituye un compromiso irrenunciable del partido y un objetivo compartido por la nación china.
“Resolver la cuestión de Taiwán y lograr la reunificación total de la Madre Patria es la misión histórica a la que nuestro partido se ha comprometido de forma inquebrantable, y el deseo común de todos los hijos e hijas de la nación china”, afirmó Xi Jinping.
El líder chino también llamó a actuar con firmeza contra los movimientos que promueven la independencia de Taiwán y a enfrentar cualquier intento de injerencia extranjera en el tema.
“Debemos combatir con firmeza a las fuerzas separatistas que abogan por la independencia de Taiwán, oponernos a la injerencia de fuerzas externas y avanzar en la gran causa de la reunificación de China”, enfatizó.
Al mismo tiempo, Xi destacó la importancia de fortalecer los intercambios, la cooperación económica y el desarrollo integrado entre ambas orillas del estrecho de Taiwán, como parte de la estrategia de Pekín para estrechar los vínculos con la isla.

Una disputa que persiste desde 1949
Taiwán mantiene un gobierno autónomo desde 1949, tras el fin de la guerra civil china. Sin embargo, la República Popular China considera a la isla una parte inalienable de su territorio y sostiene que la reunificación es un objetivo nacional.
La mayoría de los países mantienen formalmente la política de “Una sola China”, reconociendo diplomáticamente a Pekín, aunque varios de ellos conservan relaciones comerciales y de cooperación no oficiales con Taiwán.
Las declaraciones de Xi Jinping se producen en un contexto de persistentes tensiones en el estrecho de Taiwán, donde en los últimos años se han intensificado las maniobras militares chinas y el respaldo político y militar de algunos países occidentales a la isla, un escenario que continúa siendo uno de los principales focos de fricción en la región Asia-Pacífico.


