THERÁN.- Las autoridades de Israel han manifestado en privado su preocupación por la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien buscaría evitar una mayor escalada en la guerra contra Irán ante el impacto político y económico que podría generar el conflicto, según un reporte de la agencia AP.
De acuerdo con una fuente citada por el medio estadounidense, funcionarios del gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, consideran que Trump intenta mantener el enfrentamiento “en un nivel bajo”, especialmente por la cercanía de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos.
Las inquietudes israelíes también estarían relacionadas con el efecto que el conflicto ha tenido sobre los mercados energéticos. La fuente indicó que existe preocupación por la sensibilidad de Trump frente al aumento de los precios internacionales del petróleo, mientras el estratégico estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado al tránsito de combustibles, situación que mantiene en alerta a los mercados globales.
Asimismo, funcionarios israelíes observan con inquietud el creciente debate dentro de la administración estadounidense sobre el acelerado consumo de misiles interceptores utilizados para responder a los ataques lanzados por Irán, lo que podría limitar la capacidad defensiva de Estados Unidos y sus aliados si el conflicto se prolonga.

En este contexto, el martes el primer ministro Benjamín Netanyahu sostuvo una reunión privada con Donald Trump en Washington, la primera desde el inicio de la guerra conjunta contra Irán. El encuentro, que se prolongó durante aproximadamente una hora y media, se realizó a puerta cerrada y se centró en la evolución del conflicto y la coordinación entre ambos gobiernos.
La guerra se intensificó después de que, el pasado 8 de julio, Trump declarara terminado el alto el fuego alcanzado entre el 17 y el 18 de junio. Posteriormente, Estados Unidos lanzó varias oleadas de ataques contra objetivos iraníes, argumentando que Teherán era responsable de ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Irán rechazó las acusaciones y sostuvo que Washington violó el memorándum de entendimiento vigente. Como respuesta, las fuerzas iraníes intensificaron sus ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en distintos puntos de Oriente Medio, elevando nuevamente la tensión en una región clave para la seguridad y el suministro energético mundial.


