Ciudad de México.- Los hogares mexicanos con menores ingresos registraron un incremento en el costo de vida inferior al promedio nacional durante el primer semestre de 2026, mientras que las familias con mayores percepciones enfrentaron una inflación más elevada, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) acumuló una variación de 1.46 por ciento entre enero y junio, cifra que refleja una desaceleración respecto al aumento de 3.08 por ciento observado durante el primer trimestre del año.
Según el Inegi, la moderación de la inflación benefició a todos los niveles de ingreso, aunque el impacto fue distinto entre los distintos estratos de la población.
Los hogares con ingresos superiores a seis salarios mínimos registraron la mayor inflación acumulada del semestre, con un incremento de 1.68 por ciento, por encima del promedio nacional.
En este segmento, los mayores aumentos se concentraron en seguros y servicios financieros, con un alza de 5.96 por ciento; bebidas alcohólicas y tabaco, con 5.63 por ciento; restaurantes y servicios de alojamiento, con 3.56 por ciento; y alimentos y bebidas no alcohólicas, con un incremento de 1.24 por ciento.
En contraste, los hogares considerados de mayor vulnerabilidad económica, cuyos ingresos son de hasta un salario mínimo diario, registraron una inflación acumulada de apenas 1.01 por ciento durante los primeros seis meses del año, la menor entre todos los grupos de ingreso.

No obstante, incluso en este sector se observaron incrementos importantes en algunos rubros. Los seguros y servicios financieros aumentaron 5.96 por ciento, mientras que los restaurantes y servicios de alojamiento registraron un alza de 3.55 por ciento. En tanto, los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 1.13 por ciento y las bebidas alcohólicas y el tabaco aumentaron 4.09 por ciento.
Especialistas señalaron que, pese a la desaceleración observada en la inflación general, persisten riesgos que podrían presionar nuevamente los precios durante la segunda mitad del año.
El analista económico de Monex, Alan Olivares, explicó que la reducción de las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz durante junio favoreció una disminución en los precios de los energéticos, lo que contribuyó a contener la inflación.
Sin embargo, advirtió que el recrudecimiento del conflicto a principios de julio volvió a impulsar las cotizaciones internacionales del petróleo. A ello se suma la incertidumbre relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como la posibilidad de nuevas medidas arancelarias, factores que podrían mantener al alza los riesgos inflacionarios en los próximos meses.


