Jonuta, Tabasco.- La muerte de un manatí en aguas del río Usumacinta encendió las alertas ambientales en el municipio de Jonuta, donde autoridades municipales y federales activaron un protocolo de atención para investigar las causas del fallecimiento de este ejemplar, considerado una especie protegida y de gran importancia ecológica para la región.
El hallazgo se produjo luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre la presencia del mamífero acuático. En respuesta, la Dirección de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del Ayuntamiento de Jonuta, encabezada por Mercedes Chan Correa, en coordinación con la Dirección de Seguridad Pública Municipal, realizó un recorrido de inspección por el afluente.
Durante la verificación, las autoridades localizaron al manatí sin vida a la altura de la Ranchería Ribera Baja Primera Sección “A”, confirmando el reporte realizado por habitantes de la zona.

Tras el descubrimiento, el Ayuntamiento notificó de inmediato a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), cuyos especialistas acudieron al lugar para realizar la inspección del ejemplar y aplicar el protocolo establecido para este tipo de casos.
En las labores participaron personal de ambas dependencias federales, quienes efectuaron la valoración inicial del manatí y comenzaron las diligencias que permitirán determinar las causas de su muerte.

Hasta el momento, las autoridades informaron que el origen del fallecimiento permanece bajo investigación y será la instancia competente la encargada de emitir los resultados correspondientes una vez concluidos los estudios.
El Ayuntamiento de Jonuta destacó que el municipio alberga una de las poblaciones de manatíes más representativas del estado de Tabasco, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía para fortalecer las acciones de protección y conservación de esta especie, considerada un indicador de la salud de los ecosistemas acuáticos.

Asimismo, exhortó a los habitantes a reportar de inmediato cualquier avistamiento o situación que represente un riesgo para la fauna silvestre, al subrayar que la conservación del manatí requiere la participación conjunta de autoridades y sociedad.
La muerte de este ejemplar vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la vigilancia ambiental y las estrategias de conservación en los ríos y humedales del estado, donde el manatí enfrenta amenazas como la contaminación, la degradación de su hábitat y las actividades humanas, factores que ponen en riesgo la permanencia de una de las especies más emblemáticas del sureste mexicano.


