EU.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que el ciudadano estadounidense Loyd Walter Hall, de 27 años, fue acusado formalmente de suministrar armas de fuego al Cártel de Sinaloa, como parte de una red criminal que habría operado entre 2024 y 2026 y en la que también participaron tres presuntos cómplices.
De acuerdo con la dependencia federal, Hall enfrenta 12 cargos presentados por un gran jurado del Distrito Norte de Texas, entre ellos conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración para distribuir sustancias controladas destinadas a su importación a Estados Unidos, posesión de armas de fuego para facilitar delitos de narcotráfico y la emisión de declaraciones falsas a un traficante de armas.
Las autoridades estadounidenses identificaron como presuntos colaboradores a los ciudadanos mexicanos Jesús Quezada Meza y Omar Velázquez, así como a la estadounidense Catlynn Ann Townsend, quienes también fueron incluidos en la acusación.
Según el Departamento de Justicia, Hall mantuvo una relación con un integrante del Cártel de Sinaloa que operaba en el estado de Chihuahua, México, mediante la cual presuntamente proporcionó armas de fuego, asesoría técnica y orientación para ayudar a la organización criminal a evadir a las autoridades de Estados Unidos.

La investigación sostiene que el acusado trabajó de manera coordinada con cómplices identificados y otros aún no identificados para facilitar el suministro de armamento y fortalecer las operaciones del grupo delictivo.
En caso de ser declarado culpable, Loyd Walter Hall podría enfrentar una sentencia de cadena perpetua en una prisión federal. Por su parte, los mexicanos Jesús Quezada Meza y Omar Velázquez podrían recibir penas de hasta 15 años de prisión, mientras que Catlynn Ann Townsend enfrenta una condena máxima de cinco años.
El caso cobra relevancia en medio de las constantes exigencias del Gobierno de México para que Estados Unidos refuerce las acciones contra el tráfico ilegal de armas, considerado uno de los principales factores que fortalecen la capacidad operativa de los grupos del crimen organizado.
Esta misma semana, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, respaldó el anuncio del Departamento de Justicia y destacó la importancia de desmantelar las redes de tráfico de armas que, afirmó, “alimentan la violencia de los cárteles”, en un contexto de mayor cooperación bilateral en materia de seguridad y combate al crimen organizado.


