LÍBANO.- Los drones explosivos FPV (visión en primera persona) utilizados por el movimiento libanés Hezbolá se han convertido en uno de los principales desafíos para las Fuerzas de Defensa de Israel, al representar una amenaza de bajo costo, alta precisión y difícil interceptación, según reveló un reporte de la revista Foreign Policy basado en fuentes militares israelíes.
De acuerdo con un funcionario citado por la publicación, estos dispositivos han modificado la dinámica del enfrentamiento en la frontera entre Israel y Líbano, obligando al Ejército israelí a adaptar sus operaciones y ampliar su presencia en territorio libanés.
“Los drones son una ‘mina de oro’ para el grupo armado. Tienen un arma barata, no muy difícil de operar y letal para el otro lado. Hasta ahora no hemos encontrado una solución eficaz”, reconoció el mando militar.
Cambios en la estrategia militar
El funcionario explicó que la creciente amenaza de los drones ha obligado a Israel a modificar la denominada “línea amarilla”, que delimita la zona de amortiguación establecida en el sur del Líbano.
“Debido a los drones lanzados contra nosotros, tuvimos que mover la línea amarilla”, afirmó, al señalar que este tipo de ataques ha influido directamente en el despliegue de tropas y en la continuidad de las operaciones militares israelíes dentro del territorio libanés.
Una amenaza difícil de detener
Uno de los principales retos para las fuerzas israelíes son los drones guiados mediante fibra óptica, los cuales no dependen del sistema GPS y, por ello, pueden evadir algunos de los mecanismos tradicionales de guerra electrónica.
Según la fuente, mientras los drones convencionales han sido interceptados en su mayoría por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro, los modelos guiados por fibra óptica representan una amenaza distinta.
“La Cúpula de Hierro no puede interceptar los drones fibroópticos”, aseguró el funcionario, quien indicó que las medidas defensivas actuales se limitan principalmente a respuestas reactivas, como el uso de redes, escopetas especializadas y refugios para proteger al personal militar.

Desbalance de costos
El militar también destacó el importante contraste económico entre ambas partes. Mientras Hezbolá puede fabricar o adquirir estos drones a un costo relativamente bajo, cada misil interceptor utilizado por la Cúpula de Hierro representa un gasto considerablemente mayor.
“La cantidad de dinero que Hezbolá invierte en obtener y fabricar esos drones ni siquiera se acerca a lo que cuesta un solo interceptor de la Cúpula de Hierro”, sostuvo.
Reconocen falta de preparación
Al ser cuestionado sobre si Israel estaba preparado para enfrentar esta nueva modalidad de ataque, el funcionario reconoció que la respuesta inicial fue insuficiente.
“Mi respuesta corta es ‘sí’. Podríamos haber estado mejor preparados si la situación hubiera sido diferente”, admitió.
El uso creciente de drones FPV refleja la evolución de los conflictos modernos, donde sistemas de bajo costo y alta efectividad están modificando el equilibrio táctico en el campo de batalla, obligando a los ejércitos tradicionales a acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías de defensa frente a amenazas cada vez más sofisticadas.


