TABASCO.- El incremento de embarazos en niñas de entre 10 y 14 años ha encendido las alertas de las autoridades de salud en Tabasco, al considerar que la mayoría de estos casos podría estar vinculada con delitos sexuales, advirtió el secretario de Salud del estado, Alejandro Calderón Alipi.
El funcionario calificó la situación como un problema de alta gravedad, al señalar que un embarazo en una menor de esa edad no solo representa un riesgo para su salud física y emocional, sino que también obliga a investigar la posible comisión de delitos como abuso sexual o violación.
“Hoy el fenómeno cambió. Antes los embarazos se concentraban principalmente en adolescentes de entre 18 y 20 años; ahora estamos observando un aumento preocupante en niñas de entre 10 y 14 años, lo que exige una actuación inmediata de las autoridades”, expresó.
Calderón Alipi explicó que la Secretaría de Salud mantiene de manera permanente acciones de prevención del embarazo adolescente mediante la capacitación de docentes, personal médico y padres de familia, además de la distribución gratuita de métodos anticonceptivos para hombres y mujeres. No obstante, reconoció que la nueva tendencia refleja una problemática mucho más compleja que rebasa el ámbito de la salud pública.
El titular de la dependencia enfatizó que, debido a la edad de las víctimas, estos embarazos deben analizarse desde una perspectiva de protección de derechos de la niñez y de procuración de justicia, ya que podrían ser consecuencia de agresiones sexuales.

Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es que siete de cada diez casos de violación registrados en la entidad tienen como presunto responsable a un familiar de la víctima, una situación que evidencia que gran parte de la violencia sexual ocurre dentro del propio entorno familiar.
Ante este panorama, el Gobierno del Estado instaló una mesa de trabajo interinstitucional en la que participan diversas dependencias con el objetivo de brindar atención integral a las víctimas, evitar su revictimización durante los procesos de denuncia e investigación y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia.
Las autoridades reiteraron que el combate al embarazo infantil requiere no solo acciones preventivas en materia de educación sexual y salud reproductiva, sino también una estrecha coordinación entre las instituciones de salud, seguridad, procuración de justicia y protección de niñas, niños y adolescentes para detectar oportunamente los casos de violencia y salvaguardar los derechos de las menores.


