Teherán.- Medios de comunicación iraníes difundieron este sábado imágenes de la operación militar ejecutada por la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en la región, en una nueva escalada de tensiones entre Teherán y Washington.
Las grabaciones muestran el lanzamiento de varios misiles utilizados en la ofensiva. En algunas de las imágenes también aparecen mensajes colocados sobre los proyectiles antes de su lanzamiento. Uno de ellos muestra al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, inclinado sobre un ataúd cubierto con la bandera de Estados Unidos acompañado de la frase: “Gracias por el servicio”. Otro exhibe una fotografía del líder supremo iraní, Ali Khamenei, junto a la inscripción: “En el camino del amor, no romperemos nuestras promesas”.
El CGRI confirmó que la ofensiva fue lanzada en respuesta a lo que calificó como una agresión del Ejército estadounidense contra el distrito de Sirik y la isla de Qeshm, ubicados en el sur de Irán.
“Tras la agresión perpetrada por el Ejército estadounidense, asesino de niños y terrorista, contra Sirik y la isla de Qeshm, se lanzaron misiles aeroespaciales contra las bases enemigas de la región”, señaló el organismo militar en un comunicado.
Según la Guardia Revolucionaria, los ataques alcanzaron de manera inmediata dos importantes instalaciones militares estadounidenses: la base aérea de Al Salem, en Kuwait, y diversas áreas estratégicas de la base naval que alberga a la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin.
Las autoridades iraníes advirtieron además que, en caso de repetirse acciones militares contra su territorio, la respuesta podría escalar significativamente. El CGRI sostuvo que una reacción limitada dejaría de ser una opción y responsabilizó a Washington de las consecuencias que pudiera generar un eventual cierre total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.

El incidente ocurre en un contexto de alta tensión regional, pese a que el alto al fuego acordado el pasado 6 de abril continúa formalmente vigente. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativizó recientemente el alcance de dicho acuerdo al señalar que la realidad sobre el terreno apunta más a una reducción de la intensidad de los enfrentamientos que a una suspensión total de las hostilidades.
“Más o menos así es: es otra parte del mundo. Yo diría que en esa parte del mundo, un alto el fuego es cuando se dispara de una manera más moderada. Un día a la vez”, declaró Trump al ser cuestionado por periodistas sobre la situación.
La nueva ofensiva y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz elevan la preocupación internacional por el impacto que una escalada militar podría tener sobre la seguridad regional y los mercados energéticos globales.


