Ciudad de México.- Fuerzas federales asestaron nuevos golpes a la delincuencia organizada en operativos realizados en los estados de Sinaloa y Baja California, donde fueron asegurados un arsenal de alto poder, una aeronave utilizada presuntamente para el transporte de droga, cargamentos de cocaína, vehículos y diversos cartuchos y cargadores.
En el municipio de Badiraguato, Sinaloa, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) localizaron y aseguraron 50 armas de fuego durante recorridos de vigilancia efectuados en las inmediaciones de la presa Adolfo López Mateos.
De acuerdo con los reportes oficiales, los agentes inspeccionaron una camioneta abandonada en la zona y encontraron un importante arsenal integrado por un fusil Barrett calibre .50, siete ametralladoras antiaéreas, tres fusiles de precisión, cinco lanzagranadas, además de cientos de cartuchos útiles y cargadores para distintas armas de fuego.

Las autoridades destacaron que el aseguramiento representa uno de los decomisos más relevantes de armamento de alto poder registrados recientemente en la entidad, considerada históricamente como una de las principales áreas de operación del crimen organizado en el país.
Todo el material bélico y la unidad asegurada fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal para la integración de la carpeta de investigación correspondiente y el seguimiento de las indagatorias.

Por otra parte, en Baja California, personal del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Fiscalía General de la República (FGR), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y corporaciones locales lograron asegurar una aeronave tipo Cessna 206 presuntamente utilizada para actividades ilícitas.
Durante el operativo fueron decomisados 24 kilogramos de cocaína, 24 cargadores, 377 cartuchos, tres vehículos y un inmueble relacionado con la investigación.
La acción se originó tras la detección de una aeronave sospechosa por parte del Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI), organismo dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Para dar seguimiento al objetivo aéreo se desplegó un operativo coordinado que incluyó dos aeronaves de ala fija T-6C+ y un helicóptero UH-60M Black Hawk de la Fuerza Aérea Mexicana, además de unidades terrestres de distintas dependencias de seguridad.
Las autoridades informaron que la operación contó con intercambio de información de inteligencia proporcionada por agencias de Estados Unidos, lo que permitió ubicar y asegurar la aeronave, así como los objetos relacionados con el presunto trasiego de drogas.

Los aseguramientos forman parte de las acciones permanentes que realizan las instituciones de seguridad federales para combatir el tráfico de armas y estupefacientes, así como para debilitar la capacidad operativa de las organizaciones criminales que operan en distintas regiones del país.
Todo lo decomisado quedó bajo resguardo de las autoridades ministeriales federales, que continuarán con las investigaciones para determinar la procedencia del armamento, la droga y la posible responsabilidad de personas vinculadas con estos hechos.


