CIUDAD DE MÉXICO.- A casi cuatro meses del operativo en el que fuerzas federales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) atraviesa un proceso de fragmentación interna en distintas facciones regionales; sin embargo, esta reconfiguración no ha provocado hasta el momento un incremento descontrolado de la violencia debido a la estructura territorial que mantenían sus liderazgos, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional, el funcionario explicó que la organización criminal conserva divisiones territoriales definidas, un fenómeno similar al observado anteriormente en otros grupos del crimen organizado.

“Sí hay facciones de este cártel como ocurrió en el pasado con el cártel de Sinaloa. Ellos tienen líderes regionales muy identificados, con territorios muy marcados. Eso también permitió que no hubiera un descontrol o una violencia desmedida”, señaló.

García Harfuch detalló que el Gabinete de Seguridad, integrado por las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, mantiene el seguimiento y las operaciones contra los mandos regionales del CJNG, varios de los cuales cuentan con órdenes de aprehensión vigentes e incluso solicitudes con fines de extradición.

El titular de la SSPC indicó que la desaparición del liderazgo principal del grupo criminal también modificó las alianzas que mantenía con una facción del cártel de Sinaloa, particularmente con “Los Chapitos”.

“Principalmente era el propio líder quien era el vínculo directo con una facción del cártel de Sinaloa, específicamente con Los Chapitos. Eso no lo tenemos identificado ya al momento”, explicó.

Asimismo, confirmó que Juan Carlos Valencia González, conocido como “El R3” e hijastro de Oseguera Cervantes, figura como uno de los liderazgos regionales con mayor fuerza dentro de la actual estructura del CJNG y como una de las figuras involucradas en la disputa interna por el control de la organización.

Sobre la situación del cártel de Sinaloa, García Harfuch reconoció que continúa siendo una de las organizaciones criminales con mayor presencia en el país, aunque aseguró que las acciones del gobierno federal han reducido su capacidad operativa, principalmente en su zona de influencia.

Detalló que desde el inicio de la administración de Claudia Sheinbaum se han asegurado en Sinaloa más de 6 mil armas de fuego y se han detenido a más de 2 mil 500 personas por delitos de alto impacto, acciones que han impactado a las distintas facciones de ese grupo delictivo.

El secretario agregó que las detenciones en Culiacán y sus alrededores reflejan un cambio en la composición de los grupos capturados, pues inicialmente se concentraban principalmente en integrantes de “Los Chapitos”, mientras que actualmente las operaciones han alcanzado también a otras facciones de la organización.

Finalmente, advirtió que en diversas regiones del país operan grupos delictivos locales de menor escala, algunos de ellos altamente violentos, que utilizan el nombre de grandes cárteles para intimidar a la población, aunque en algunos casos no mantienen una relación directa con esas estructuras criminales.

García Harfuch evitó proporcionar una cifra preliminar sobre el número de células delictivas que operan bajo este esquema en México para evitar especulaciones, y anunció que una vez concluido el análisis correspondiente se presentará un diagnóstico detallado por entidad federativa sobre la presencia y operación de estos grupos.

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