MÉXICO.- El precio del jitomate en México se ha duplicado en lo que va de 2026, al registrar un incremento acumulado de 126 por ciento hasta la primera quincena de mayo, situación que ha impactado de manera directa en la inflación nacional.

El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, aseguró que esta hortaliza explica cerca del 90 por ciento de la inflación general acumulada en el país durante el año.

Especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas señalaron que el encarecimiento del jitomate responde a diversos factores, entre ellos los altos márgenes de comercialización, el aumento en los costos de fertilizantes y combustibles, así como la creciente demanda de exportación hacia Estados Unidos.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció recientemente que existe escasez de jitomate en el mercado nacional debido al aumento de exportaciones hacia Estados Unidos y a problemas climáticos y sanitarios que afectaron la producción.

“No hay suficiente jitomate en el país”, afirmó la mandataria el pasado 14 de mayo, al explicar que la fuerte demanda estadounidense, sumada a una helada registrada en Florida y a una plaga que afectó cultivos en Sinaloa, redujo la disponibilidad del producto en México.

Sheinbaum indicó que, pese al arancel de 17.09 por ciento impuesto desde julio pasado por la administración del expresidente Donald Trump al jitomate mexicano, las exportaciones continúan creciendo debido a los elevados precios en el mercado estadounidense.

Datos del GCMA muestran que el jitomate guaje o saladette registró un incremento anual de 221.5 por ciento en precios de exportación, al pasar de 21.39 pesos por kilo a 68.77 pesos.

En tiendas de autoservicio de la Ciudad de México, el precio al consumidor aumentó 64.4 por ciento en un año, al pasar de 31.03 pesos a 51 pesos por kilogramo.

Mientras tanto, el precio pagado a productores creció de 6.90 a 19 pesos por kilo, reflejando también presiones derivadas de mayores costos de producción y afectaciones climáticas.

El director general del GCMA, Juan Carlos Anaya, explicó que el comportamiento del mercado es mixto, ya que algunos eslabones de la cadena mantienen estabilidad, mientras que el precio final al consumidor refleja presiones recientes en la oferta.

Por su parte, Samuel Sarmiento, asesor de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, atribuyó el alza a una menor superficie sembrada en Sinaloa tras dos años de bajos precios, además de las altas temperaturas, el aumento en combustibles y los costos de distribución.

“El exceso de calor redujo el rendimiento y afectó la calidad del producto. Además, los intermediarios son un eslabón importante para movilizar la producción, pero también contribuyen al encarecimiento por sus altos márgenes de utilidad”, señaló.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que las cosechas de jitomate en Sinaloa, principal productor nacional durante el ciclo otoño-invierno, prácticamente concluyeron en la primera semana de mayo, impulsadas por los altos precios registrados en toda la cadena productiva.

Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, hasta febrero se habían sembrado 27 mil 703 hectáreas de jitomate para el ciclo otoño-invierno, un aumento de 27 por ciento respecto al año anterior. Los principales estados productores fueron Michoacán, Sinaloa y Chiapas.

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