EU.- La NASA presentó este martes un ambicioso proyecto para establecer la primera base lunar permanente de la humanidad, en un paso considerado histórico dentro de la nueva carrera espacial y del programa Programa Artemis.
El anuncio se dio menos de dos meses después del primer sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna en décadas, consolidando los planes de Estados Unidos para regresar al satélite natural y preparar futuras misiones hacia Marte.
Durante una conferencia de prensa, la agencia espacial estadounidense detalló que entre el otoño de este año y 2029 se realizarán 25 lanzamientos y 21 alunizajes, con el objetivo de transportar cerca de cuatro toneladas de equipo y tecnología especializada a la superficie lunar.
El proyecto contempla la construcción gradual de una base ubicada en el polo sur de la Luna, una región considerada estratégica debido a la presencia de hielo, recurso que podría utilizarse para producir agua, oxígeno e incluso combustible para cohetes.
De acuerdo con la NASA, los astronautas podrían comenzar a habitar la base a partir del año 2032, una vez concluyan las primeras etapas de instalación y adecuación del terreno lunar.
En el desarrollo del proyecto participarán importantes compañías privadas del sector aeroespacial. La empresa Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, entregará este otoño un vehículo lunar diseñado para operaciones de exploración.
Asimismo, las compañías Astrolab y Lunar Outpost desarrollarán róvers especializados que podrán ser conducidos por astronautas a velocidades de hasta 10 kilómetros por hora sobre la superficie lunar.
Durante la presentación oficial, el director del programa Moon Base, Carlos García-Galán, destacó la magnitud del reto tecnológico y científico.
“Al lograr lo casi imposible —construir la Base Lunar— estamos haciendo historia”, afirmó.
El funcionario recordó además que la Luna representa uno de los entornos más hostiles para la exploración humana, con temperaturas extremas que pueden superar los 250 grados centígrados durante la exposición solar y descender por debajo de los 200 grados bajo cero en la oscuridad.
La iniciativa forma parte de la estrategia espacial de Estados Unidos para consolidar presencia permanente fuera de la Tierra y sentar las bases para futuras expediciones tripuladas hacia Marte.
La última vez que seres humanos caminaron sobre la Luna fue en 1972, durante la histórica misión Apolo 17.


