EU.- El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., confirmó que el Buró Federal de Investigaciones investiga al virólogo Vincent Munster por presuntas irregularidades relacionadas con el traslado ilegal de muestras de virus peligrosos desde África hacia territorio estadounidense.
La información fue difundida por la periodista Laura Loomer, quien aseguró que Kennedy le confirmó personalmente que el Departamento de Salud y Servicios Humanos remitió el caso al FBI tras recibir una denuncia interna sobre un supuesto encubrimiento dentro de los Laboratorios de las Montañas Rocosas de los Institutos Nacionales de Salud, ubicados en Montana.
“Enviamos la denuncia al FBI de inmediato”, habría declarado Kennedy, según Loomer, quien añadió que el funcionario incluso comentó: “Supongo que irá a prisión”.
De acuerdo con la periodista, las acusaciones provienen de un informante que denunció un presunto escándalo de bioseguridad relacionado con el manejo de patógenos altamente peligrosos y un incidente en el que un trabajador fue mordido por un mono infectado durante experimentos científicos.
Vincent Munster, jefe de la Sección de Ecología de Virus del Laboratorio de Medicina Rural, fue suspendido de sus funciones y retirado del directorio de personal del HHS luego de ser señalado, junto con otro investigador, de introducir muestras biológicas provenientes de la República Democrática del Congo sin la documentación ni los permisos requeridos.
Según la denuncia, las muestras presuntamente incluían materiales relacionados con fiebres hemorrágicas virales y viruela del mono. La región africana de donde procedían las muestras es considerada una zona de alto riesgo epidemiológico por albergar virus como el Ébola.
La carta del denunciante también sostiene que un empleado del laboratorio habría sido mordido por un macaco infectado utilizado en investigaciones sobre fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Loomer afirmó que el incidente de la mordedura no había sido revelado públicamente hasta ahora y señaló que, de confirmarse los hechos, se trataría de un grave caso de bioseguridad financiado con recursos públicos.
Asimismo, la denuncia acusa a altos funcionarios de los NIH de no alertar adecuadamente al personal sobre los riesgos sanitarios tras el incidente ocurrido dentro de las instalaciones.
Hasta el momento, no se han presentado cargos penales públicos contra las personas señaladas en el caso, mientras que los NIH y el Departamento de Salud estadounidense no han emitido una explicación oficial detallada sobre los hechos.
Por ahora, únicamente se han confirmado medidas administrativas internas y la notificación formal del caso a las autoridades federales para su investigación.


