EU.- La confrontación entre Estados Unidos e Irán se intensifica tras revelarse planes militares y amenazas cruzadas que elevan el riesgo de un conflicto abierto en Medio Oriente.
De acuerdo con reportes difundidos por Fox News, el jefe del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), el almirante Bradley Cooper, informó al presidente Donald Trump sobre estrategias para asestar un “golpe final” contra Irán. Los planes contemplarían una serie de ataques descritos como “cortos pero contundentes” dirigidos a objetivos específicos dentro del territorio iraní.
En respuesta, el jefe de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Majid Mousavi, lanzó una advertencia directa al CENTCOM, asegurando que Teherán responderá con acciones “prolongadas y contundentes”. El mando militar iraní advirtió que embarcaciones estadounidenses podrían convertirse en objetivos si continúan las hostilidades.
Irán también reiteró su postura estratégica sobre el control del estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito energético mundial. El asesor militar Mohsén Rezai aseguró que su país no cederá el dominio de esta vía marítima y afirmó que cualquier intento de asedio por parte de Washington está destinado al fracaso.

En paralelo, Estados Unidos reforzó su respaldo a Israel con la entrega de 6 mil 500 toneladas adicionales de municiones y equipo militar, en el marco de la operación denominada Operación León Rugiente, emprendida por Tel Aviv contra Irán desde el pasado 28 de febrero.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, no descartó la posibilidad de lanzar nuevas ofensivas militares “en un futuro cercano”, si considera que son necesarias para cumplir los objetivos de la campaña.
Este escenario mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el temor de una escalada mayor que pueda afectar la estabilidad regional y el suministro global de energía.


