Las fuerzas militares de Estados Unidos realizaron este martes ataques en el sur de Irán con el objetivo de “proteger” a sus tropas desplegadas en la región ante posibles amenazas iraníes, informó el portavoz del Comando Central estadounidense (CENTCOM), Tim Hawkins, a la cadena Fox News.
De acuerdo con el funcionario, las operaciones estuvieron dirigidas contra plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que presuntamente intentaban colocar minas en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
“Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques de autodefensa para proteger a nuestras tropas de las amenazas que representan las fuerzas iraníes”, señaló Hawkins, quien aseguró que las acciones militares se ejecutaron con “moderación” y no constituyen una violación al alto al fuego bilateral vigente desde abril pasado.
Según un alto funcionario estadounidense citado por Fox News, las fuerzas de Washington interceptaron dos embarcaciones iraníes mientras colocaban minas en la zona marítima. Ambas naves fueron posteriormente “neutralizadas”.
Además, el Ejército estadounidense bombardeó una base de misiles tierra-aire ubicada en Bandar Abbas, bajo el argumento de que los proyectiles instalados en esa instalación representaban una amenaza directa para aeronaves militares estadounidenses que operan en la región.
Fuentes cercanas a la operación, calificadas por Fox News como “bien informadas”, insistieron en que las acciones fueron exclusivamente defensivas y no significan el fin de la tregua alcanzada entre ambas naciones.
La escalada militar ocurre en un momento clave para las negociaciones entre Washington y Teherán, las cuales han contado con la mediación de Pakistán y la participación de otros países de Asia occidental.

Mientras el presidente estadounidense Donald Trump ha afirmado recientemente que ambas partes están cerca de alcanzar un acuerdo, las autoridades iraníes han mantenido una postura más cautelosa, argumentando que persiste la desconfianza hacia Washington debido a sus constantes cambios de posición diplomática.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del suministro energético mundial.


