VERACRUZ.- Pacientes, trabajadores petroleros y jubilados realizaron este martes una protesta en el Hospital Regional de PEMEX en Poza Rica, para denunciar la falta de aire acondicionado, escasez de medicamentos, suspensión de servicios médicos y las condiciones que calificaron como críticas dentro del nosocomio.
Los manifestantes ingresaron a las instalaciones del hospital y posteriormente realizaron una marcha encabezada por integrantes del comité ejecutivo, exigiendo una respuesta inmediata por parte de las autoridades de Petróleos Mexicanos ante lo que consideran una crisis que pone en riesgo la salud y la vida de los derechohabientes.
Uno de los principales reclamos fue la falta de funcionamiento del sistema de climatización, especialmente en áreas sensibles como hospitalización y espacios donde se realizan procedimientos médico-quirúrgicos.

En medio de la intensa ola de calor que afecta a la región y gran parte del país, los inconformes señalaron que pacientes internados permanecen expuestos a temperaturas extremas que agravan su estado de salud, mientras familiares, personal médico y trabajadores enfrentan las mismas condiciones sofocantes.
“Es un riesgo para la vida de todos”, expresaron algunos de los manifestantes, quienes insistieron en que estas condiciones vulneran el derecho a recibir una atención médica digna, segura y oportuna.

A esta problemática se suma la denuncia previa por la falta de insumos médicos, desabasto de medicamentos y la suspensión del servicio de diálisis, lo que ha incrementado el malestar entre el gremio petrolero y los usuarios del hospital.
Los inconformes advirtieron que la situación se ha vuelto insostenible y exigieron soluciones urgentes para evitar mayores afectaciones, especialmente en pacientes con padecimientos graves o que requieren atención continua.
Durante la movilización, hicieron un llamado directo a la administración de PEMEX para intervenir de inmediato y atender la crisis operativa del hospital, al señalar que no se trata de un problema menor, sino de una emergencia sanitaria.

Asimismo, advirtieron que si no reciben una respuesta concreta en los próximos días, las protestas podrían intensificarse con nuevas movilizaciones y mayores acciones de presión.
Mientras tanto, pacientes y familiares continúan enfrentando el calor extremo dentro del hospital, en un escenario que muchos ya califican como un foco rojo dentro del sistema de salud petrolero.


