Jerusalén.- Miles de fieles cristianos se congregaron este sábado en la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, para presenciar la tradicional ceremonia anual del descenso del Fuego Sagrado, uno de los rituales más emblemáticos y solemnes de la fe ortodoxa previo a la celebración de la Pascua.
El evento religioso tiene lugar cada Sábado Santo, antes de la Pascua ortodoxa, que este año se conmemora el 12 de abril, y reúne a creyentes de diversas partes del mundo dentro del recinto considerado uno de los lugares más sagrados para el cristianismo.
La ceremonia ocurre luego de la oración del patriarca de Jerusalén, quien entra a la cámara sepulcral mientras el templo permanece completamente a oscuras y con todas sus luces apagadas, en medio de un ambiente de profundo recogimiento y expectativa por parte de los asistentes.
De acuerdo con la tradición religiosa, el fuego aparece de manera milagrosa y enciende las velas que sostiene el patriarca de la Iglesia ortodoxa de Grecia, quien posteriormente sale del sepulcro para compartir la llamada Luz Sagrada con los miles de fieles congregados en el santuario.

Testigos del ritual relatan que muchos creyentes viven el momento con intensa emoción, e incluso algunos lloran ante el temor de que el fuego no aparezca, ya que según ciertas interpretaciones de las Sagradas Escrituras, ello sería una señal de la proximidad del fin del mundo.
Los fieles que participan en la ceremonia sostienen además que la llama del Fuego Sagrado posee características milagrosas, afirmando que durante los primeros minutos tras su descenso no quema la piel ni el cabello.
La ceremonia del Fuego Sagrado es una de las tradiciones más antiguas de la Iglesia ortodoxa y cada año atrae a miles de peregrinos que viajan a Jerusalén para ser testigos de este acto considerado un símbolo de fe, esperanza y resurrección.
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