RUSIA.- El Gobierno de Rusia acusó este martes a Ucrania de contribuir a una mayor desestabilización de los mercados energéticos internacionales, luego de los ataques contra instalaciones de almacenamiento de petróleo en la ciudad de Tuapsé, en la región de Krasnodar.
El portavoz oficial del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que las acciones atribuidas al gobierno de Kiev afectan directamente el suministro global de crudo, en un momento en que los mercados ya enfrentan tensiones por la situación en el estrecho de Ormuz.
“En esta situación, es importante señalar que el régimen de Kiev ha vuelto a atacar instalaciones de almacenamiento de petróleo cuyo crudo estaba destinado a operaciones de exportación, es decir, al cumplimiento de las obligaciones contraídas en virtud de los contratos de exportación”, declaró Peskov.
El funcionario ruso sostuvo que estos ataques agravan aún más la escasez de petróleo en los mercados internacionales, elevando la incertidumbre sobre el abastecimiento energético mundial.
“De este modo, el régimen de Kiev, con sus acciones, está agravando aún más la escasez de petróleo en los mercados mundiales, que ya están experimentando dificultades significativas debido a la situación en el estrecho de Ormuz, y está provocando una mayor desestabilización en los mercados energéticos mundiales”, añadió.
Las declaraciones del vocero ocurrieron después de que este mismo martes se reportara un incendio en una refinería de petróleo ubicada en Tuapsé, presuntamente provocado por la caída de restos de un dron ucraniano.

De acuerdo con autoridades locales, el incidente no dejó personas lesionadas, aunque generó una importante movilización de cuerpos de emergencia para evitar mayores daños.
En las labores de extinción participaron más de 100 personas y cerca de 40 unidades de equipo especializado, mientras se trabajó para controlar el fuego y evitar afectaciones a otras instalaciones cercanas.
Tuapsé es una zona estratégica para la infraestructura energética rusa debido a su actividad portuaria y de refinación de petróleo, por lo que cualquier ataque en esa área tiene repercusiones directas tanto en el abastecimiento interno como en las exportaciones.
El señalamiento del Kremlin se produce en medio del recrudecimiento de las tensiones entre Moscú y Kiev, así como de la creciente preocupación internacional por la estabilidad del suministro energético global, especialmente tras la crisis en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.


