CAMPECHE.- Será hasta el próximo lunes 27 de abril cuando una jueza de Control determine la situación jurídica de Claudia Guadalupe “G”, exdirectora del Centro Penitenciario de San Francisco Kobén, quien enfrenta acusaciones por presuntamente agredir físicamente a dos Personas Privadas de la Libertad (PPL) durante un incidente ocurrido en 2021.
De acuerdo con las investigaciones, la exfuncionaria estatal habría golpeado y pateado a los internos luego de que estos fueran sometidos por personal de custodia tras una riña registrada al interior del penal.
Por estos hechos, Claudia Guadalupe “G” enfrenta señalamientos por los delitos de lesiones y abuso de autoridad en pandilla.
El proceso penal en su contra ha estado marcado por diversos retrasos. Desde el pasado 27 de enero de este año, la exdirectora había sido citada para comparecer ante la autoridad judicial; sin embargo, la presentación de distintos recursos legales por parte de su defensa permitió aplazar el inicio formal del procedimiento.
Incluso, trascendió que estas acciones derivaron en sanciones contra su abogado defensor, debido a irregularidades procesales durante el desarrollo del caso.
Según consta en la carpeta judicial 274/25-2026/JC, la audiencia inicial finalmente se llevó a cabo el miércoles 22 de abril, donde la defensa solicitó la ampliación del término constitucional, mecanismo legal que extiende el plazo para que se resuelva la vinculación a proceso.
Dicho plazo vence el próximo lunes 27 de abril, fecha en la que la jueza determinará si existen elementos suficientes para vincular formalmente a proceso a la exdirectora del penal.

Mientras tanto, Claudia Guadalupe “G” permanece en libertad.
Los hechos que dieron origen a la investigación ocurrieron el 9 de julio de 2021, cuando custodios del penal intervinieron para controlar una riña en el patio del Centro Penitenciario de San Francisco Kobén.
De acuerdo con la carpeta de investigación y un video que posteriormente fue difundido por la gobernadora del estado, tras ser sometidos y encontrarse ya en el suelo, dos internos habrían sido agredidos físicamente, presuntamente con la participación directa de la entonces directora del centro penitenciario.
El caso generó fuerte atención pública debido a la gravedad de los señalamientos y al uso excesivo de la fuerza contra personas privadas de su libertad, lo que derivó en el inicio de las investigaciones correspondientes por parte de las autoridades ministeriales.


