TABASCO.- Luego de tres ciclos escolares recibiendo clases en una palapa improvisada, alumnos de la escuela primaria indígena “Emiliano Zapata” de la zona yokot´an, ubicada en la ranchería Jolochero Segunda Sección del municipio de Centro, están por estrenar una nueva aula escolar construida con una inversión superior a un millón 700 mil pesos.

El director del plantel Melitón Romero Pérez, informó que desde el pasado 15 de enero recibieron la noticia de que finalmente sería edificada el aula, luego de varios años de gestiones ante autoridades estatales para atender la necesidad urgente de infraestructura educativa.

Explicó que uno de los principales obstáculos era que el terreno no se encontraba regularizado en temas ejidales, ya que pertenece al núcleo poblacional Ejido “José G. Asmitia” de la Villa Tamulté de las Sabanas, situación que había frenado el proyecto durante varios años.

Sin embargo, señaló que el gobernador Javier May Rodríguez giró instrucciones para que la obra se realizara de manera inmediata, permitiendo así la construcción del nuevo espacio educativo que actualmente presenta un avance de entre 97 y 98 por ciento.

La obra contempla un aula equipada, una cisterna, sanitarios con su respectivo tinaco, además de banquetas y mejoras complementarias que beneficiarán tanto a docentes como a estudiantes de educación indígena.

“Esto vino a beneficiar a todos los niños. Agradecemos profundamente al señor gobernador, a la Secretaría de Educación y al secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas de Tabasco, Daniel Arturo Casasús Ruz, por hacer realidad esta solicitud”, expresó el directivo.

Asimismo, señaló que están a la espera de que la Secretaría de Educación complete el equipamiento del nuevo salón con mobiliario escolar, además de solicitar la renovación del mobiliario de las otras tres aulas existentes, ya que actualmente se encuentra en malas condiciones.

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Para el próximo ciclo escolar, la institución estima una matrícula de 100 alumnos, por lo que consideran importante que el apoyo sea integral para garantizar mejores condiciones de aprendizaje.

El director recordó que anteriormente los estudiantes tomaban clases en una palapa construida con el esfuerzo de los padres de familia, quienes realizaron cooperaciones, ventas y diversas actividades para levantar una estructura con láminas, piso rústico y mosquiteros para proteger a los menores.

Durante casi tres generaciones escolares, los alumnos estudiaron en ese espacio improvisado, enfrentando especialmente dificultades durante la temporada de lluvias y nortes, cuando el lugar se convertía en un lodazal.

Actualmente, esa palapa será rehabilitada como comedor escolar, donde los niños podrán recibir sus desayunos de manera más digna y segura, consolidando así una mejora significativa para la comunidad educativa.

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