TABASCO.- El cáncer testicular, una enfermedad que afecta principalmente a hombres jóvenes, continúa representando una preocupación de salud pública debido a que en la mayoría de los casos se detecta de manera tardía, advirtió el cirujano urólogo Gabriel Iván Farrera Santillán, quien subrayó la importancia de la autoexploración mensual y la detección temprana para aumentar las posibilidades de curación.
El especialista informó que en México la incidencia de esta neoplasia se mantiene entre tres y cinco casos por cada 100 mil habitantes, mientras que en Tabasco se estima la aparición de entre 30 y 50 nuevos casos al año. No obstante, alertó que entre el 70 y 80 por ciento de los diagnósticos en la entidad se realizan cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas.
En el marco del Mes de Concientización sobre el Cáncer Testicular, Farrera Santillán calificó como alarmante la situación, al señalar que muchos pacientes buscan atención médica después de un largo periodo desde la aparición de los primeros síntomas.
“Generalmente acuden después de cierto tiempo de haberse presentado y eso hace que la curación sea más lenta o menos probable”, explicó.
Detalló que este tipo de cáncer es altamente frecuente en pacientes jóvenes, especialmente entre la pubertad y los 40 años de edad, con mayor incidencia en adolescentes de entre 10 y 18 años, aunque también se han reportado casos en niños pequeños.
El especialista explicó que cuando el cáncer se encuentra localizado únicamente en el testículo, la extirpación completa del órgano suele ser suficiente para lograr la curación del paciente.

“Si perdemos un testículo no pasa nada porque el otro suple la actividad normal tanto hormonal como reproductiva. Con un testículo puedes llevar una vida completamente normal”, puntualizó.
Sin embargo, advirtió que mantener un testículo enfermo sin tratamiento puede poner en riesgo la vida del paciente, ya que la enfermedad puede progresar rápidamente.
Pese a ello, destacó que incluso en casos avanzados donde existe metástasis, las probabilidades de curación siguen siendo alentadoras, con tasas de éxito de entre el 80 y 90 por ciento, siempre que se reciba tratamiento adecuado.
Finalmente, el urólogo exhortó a la población masculina, especialmente a los jóvenes, a realizarse autoexploraciones periódicas y acudir de inmediato al médico ante cualquier anomalía, inflamación o cambio en los testículos, con el fin de detectar oportunamente esta enfermedad y mejorar el pronóstico de recuperación.

