TABASCO.- La obesidad se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública debido a su estrecha relación con enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, la hipertensión y los padecimientos cardiovasculares, condiciones que actualmente representan una de las mayores causas de enfermedad y muerte en la población.

Especialistas señalan que este padecimiento ha alcanzado proporciones epidémicas. En México, más del 78 por ciento de las personas adultas viven con sobrepeso u obesidad, mientras que el problema afecta al 37 por ciento de niñas y niños, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2020-2023.

A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud advierte que la obesidad se ha triplicado en las últimas cinco décadas y actualmente impacta a más de 800 millones de personas, lo que refleja la magnitud del problema y su impacto social, económico y sanitario.

En Tabasco, cifras del sector salud indican que, al corte de diciembre de 2025, se tenían registrados 11 mil 592 pacientes con obesidad en distintos grados, quienes reciben atención en unidades médicas del estado, lo que evidencia la necesidad de reforzar acciones preventivas desde la comunidad y el entorno familiar.

Un problema ligado al estilo de vida

La obesidad se origina principalmente por un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y las gastadas. El consumo frecuente de alimentos y bebidas con alto contenido calórico, combinado con bajos niveles de actividad física, favorece la acumulación excesiva de grasa corporal, situación que puede derivar en complicaciones graves para la salud.

Autoridades sanitarias destacan que, pese a su alta incidencia, la obesidad es prevenible e incluso reversible mediante cambios sostenidos en el estilo de vida.

Entre las principales recomendaciones para reducir riesgos destacan:

  • Disminuir el consumo de azúcares y grasas en exceso.
  • Evitar alimentos procesados y ultraprocesados.
  • Incrementar la ingesta de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • Preferir agua natural sobre bebidas azucaradas.
  • Realizar entre 30 y 60 minutos de actividad física diaria.
  • Dormir entre siete y ocho horas cada noche.
  • Fomentar hábitos alimenticios saludables desde la infancia.
  • Promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Asimismo, especialistas subrayan la importancia de acudir a la unidad de salud más cercana para recibir valoración médica o nutricional, ya que el sobrepeso y la obesidad pueden detectarse oportunamente y tratarse incluso en etapas avanzadas.

Conciencia social y prevención

Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, fecha que busca generar conciencia sobre esta enfermedad, combatir el estigma asociado al peso corporal y promover políticas públicas y acciones comunitarias orientadas a la prevención.

Autoridades de salud reiteraron que enfrentar la obesidad requiere la participación conjunta de familias, escuelas, instituciones y sociedad en general, fomentando entornos saludables que permitan mejorar la calidad de vida y reducir el impacto de enfermedades crónicas en las nuevas generaciones.

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