VILLAHERMOSA, TAB/REDACCIÓN

En el octavo día de la Feria Tabasco 2025, el Gobernador Javier May inauguró los pabellones del municipio de Paraíso, que resaltó sus cinco regiones con encanto tropical, y el del municipip de Tacotalpa, cuyo acento se puso en el gran impulso a la cestería por parte de sus artesanos serranos.

En el stand de Paraíso fue diseñado por el maestro Enrique Oyosa, ganador del segundo lugar en los carros alegóricos; allí le dio la bienvenida el presidente municipal Alfonso Baca Sevilla, la embajadora Aylín Pérez Oyosa y el ramillete de flores.

“Muy agradecido que nos acompañen en esta su casa, un stand hecho para disfrutarlo en familia, disfrutarlo a nivel estatal, señor gobernador. Gracias por estar aquí, Paraíso, como siempre le he dicho, es su casa, es su amigo”, expresó el primer regidor y anfitrión.

El recorrido fue circular, pasando por la laguna La Encantada, hogar donde fue capturado el famoso lagarto Papillón; la región del coco en Moctezuma, de donde doña Elvira Mendoza obsequió al mandatario sus aceites derivados de la palma; la pesca en Nicolás Bravo, hasta llegar a la cuarta región: la del cangrejo en Puerto Ceiba, donde Indira Gabriela Pérez Madrigal, de Ostiones ‘Don Lacho’, le regaló los famosos enlatados ahumados, que desde 1940 se comercializan con éxito.

El edil y el gobernador cruzaron un puente con un bello atardecer pintado por el joven artista Eduardo Feria hasta alcanzar el último punto, el centro, recreado en la antigua fuente de los caballitos de mar que los abuelos conocieron.

Los tamborileros E’ ek’ ya’ ax, de la sección 50 del sindicato petrolero tocaron ‘La siembra’ y ‘El tigre’ mientras el mandatario probó la gastronomía paraiseña con un ceviche y una posta de mojarra.

En el pabellón de Tacotalpa lo esperaba el presidente municipal, Ricky Arcos Pérez y la embajadora Martha Yohana García Cruz.

“Cumpliendo con el compromiso máximo que tenemos los tabasqueños al momento de celebrar nuestras tradiciones y costumbre, doy la más cordial de las bienvenidas a nuestro estimado gobernador del estado, Javier May Rodríguez”, expresó el edil para luego explicar que el stand representa la riqueza cultural y artesanal del pueblo mágico de Tapijulapa, “pero que sobre todo, enaltece el corazón de la gente de Tacotalpa, tres veces capital del estado de Tabasco y desde luego un municipio que tiene mucho corazón de mimbre para todos ustedes”.

El pabellón presentaba las letras del municipio, a la entrada representando un tejido típico de esa región. En una esquina estaban exhibidos los rompopes tradicionales Torres Mar, elaborador por doña Martha Elena Torres de la Cruz, los cuales se comercializan todo el año. El mandatario recibio de obsequio uno de sabor nuez, que previamente degustó y aprobó.

El edil tacotalpense mostró al mandatario los hermosos muebles elaborados con la fibra de motusay hechos por el maestro artesano Crisanto Javier Solís Martínez, quien más tarde sería reconocido como personaje distinguido de Tacotalpa.

De la gastronomía que el municipio ofreció estaba una degustación a cargo de cocineras tradicionales que viajaron al Vaticano, dejando claro que en la serranía tacotalpeña como en la la ciudad de Dios, “se come divinamente rico, con un pishul de pibil, platanitos rellenos, pastelitos de Santa Rosa, chanchamitos de cabeza, chipilín y tostadas”.

Reconocimiento a maestros artesanos

En el Foro La Cultural, ante un público cada vez más numeroso, el Gobernador Javier May Rodríguez continuó celebrando el saber ancestral del pueblo, al entregar reconocimientos como personajes diatinguidos al paraíseño Trinidad Santos Magaña, pintor que se describió a sí mismo como dotado naturalmente de sensibilidad y talento, participando hasta en los concursos de carros alegóricos, y al tacotalpense Crisanto Javier Solís Martínez, maestro diestro para transformar el motusay en muebles elegantes y duraderos, que han hecho de su natal Tapijulapa, reconocido pueblo mágico y artesanal.

Previamente, en compañía de los presidentes municipales Alfonso Baca Sevilla de Paraíso, y Ricki Arcos Pérez de Tacotalpa, junto con el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Jorge Orlando Bracamonte Hernández y el ramillete de embajadoras, el mandatario se detuvo a un costado del Teatro del Pueblo.

En ese preciso momento, los voladores de Papantla se dejaban caer del asta de más de 35 metros, con el volador Crisanto de León Salazar tocando con su carrizo y tambor las puertas de los cuatro elementos: Tierra, agua, sol y aire.

Cinco minutos después, el grupo encabezado por don Crisanto con los pies ya en la tierra saludó al mandatario así como a las secretarias de Cultura, Aída Castillo Santiago, de Turismo y Desarrollo Económico, Katia Ornelas Gil, y de Desarrollo Agropecuario y Pesca, Luisa Cámara Cabrales. Su espectáculo se realiza seis veces durante cada día de Feria Tabasco y es ya una tradición que atraviesa el cielo tabasqueño en esta temporada.

Los ballets juveniles y de señoras del municipio de Paraíso hicieron sonar las tarimas del escenario, llevando al público por los bailes de la época, como el vals, el chotis y la polka del norte, mientras que el ballet folclórico municipal Teponaztli y la Marimba Semillero de Tacotalpa sacaron el alma y evocaron una estampa muy singular sobre las mayordomías en las fiestas tradicionales de antaño.

Y para cerrar la efusividad de las y los tabasqueños que con tanta danza y estampa sentían ya el llamado de los pies, cadera y hombros, apareció Chemaney para que nadie se quedara sin bailar en una noche de fiesta y ritmos. “¡Vueltecita, cadereo, vueltecita, cadereo!”.

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