El Instituto Estatal de las Mujeres informó que cuatro víctimas fueron canalizadas a otras entidades durante este año para garantizar su seguridad y fortalecer sus redes de apoyo familiar.

VILLAHERMOSA, TABASCO.- Un total de 11 mujeres víctimas de violencia extrema permanecen actualmente en los refugios del Instituto Estatal de las Mujeres (IEM), ubicados en el municipio de Centro y la región de Los Ríos, donde reciben protección y atención integral, algunas de ellas acompañadas de sus hijos e hijas.

La directora del organismo, Claudia Magaña Lugo, informó que la mayoría de las mujeres resguardadas han sufrido agresiones físicas severas, amenazas y violencia psicológica, situaciones que las obligaron a abandonar sus hogares para salvaguardar su integridad y la de sus familias.

Explicó que la estancia en estos espacios puede prolongarse hasta tres meses, periodo durante el cual reciben atención psicológica, acompañamiento especializado y capacitación en diferentes oficios, con el objetivo de fortalecer su independencia económica y evitar que regresen con sus agresores.

La funcionaria también informó que, cuando las condiciones de seguridad lo requieren, el Instituto gestiona el traslado de las víctimas a otras entidades del país, principalmente cuando cuentan con familiares que pueden brindarles respaldo durante el proceso de recuperación.

En lo que va del año, cuatro mujeres han sido canalizadas a otros estados después de permanecer en los refugios del IEM, donde se les brinda acompañamiento para reorganizar sus redes de apoyo y continuar con su proceso de atención.

Magaña Lugo explicó que el organismo mantiene un convenio de colaboración con la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, mediante el cual se formalizaron las acciones conjuntas de protección que anteriormente ya se realizaban.

Este mecanismo contempla la gestión de los traslados, la vinculación con los Centros Libres de las entidades receptoras y el seguimiento psicológico de las mujeres, incluso después de que abandonan los refugios.

“La mayoría de las que se fueron es porque tienen familia en otros lugares y necesitan ese arropamiento de su familia, porque es bien difícil pasar un ciclo de violencia”, expresó.

La directora agregó que el acompañamiento institucional continúa cuando las víctimas necesitan regresar a Tabasco para atender diligencias o audiencias relacionadas con la custodia de sus hijas e hijos.

Con estas acciones, el IEM busca garantizar que las mujeres que enfrentan situaciones de violencia extrema cuenten con condiciones de seguridad, atención especializada y herramientas para reconstruir sus proyectos de vida lejos de sus agresores.

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