Personal médico y de enfermería se movilizó hacia las oficinas centrales del Seguro Social, en Paseo de la Reforma, para exigir un incremento salarial de 10%, medicamentos, equipo, contratación de trabajadores y mejores condiciones laborales. También llamó a votar en contra de la propuesta durante la Consulta Salarial 2026-2027.
Ciudad de México.— En rechazo al incremento salarial de 2.9 por ciento al tabulador, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron una marcha nacional hacia las oficinas centrales de la institución, en Paseo de la Reforma, donde instalaron un mitin para exigir mejores condiciones laborales, abastecimiento de medicamentos e insumos, contratación de personal y la salida del dirigente sindical nacional, Rafael Olivos Hernández.
Después de aproximadamente dos horas y media de caminata, la vanguardia del contingente arribó a las inmediaciones de la sede central del Seguro Social, donde los manifestantes expusieron sus demandas y convocaron a sus compañeros a participar en la Consulta Salarial 2026-2027, prevista para este jueves, y votar en contra de la propuesta que contempla un aumento de 2.9 por ciento al tabulador y de 3.9 por ciento a las prestaciones.

Aunque calificaron el ejercicio de consulta como “viciado de origen”, los inconformes consideraron importante expresar su rechazo a una propuesta que consideran insuficiente frente al costo de vida y las responsabilidades que enfrenta el personal sanitario.
La movilización comenzó cerca de las cuatro de la tarde y avanzó por vialidades como Baja California e Insurgentes, con destino a las oficinas centrales del IMSS. En ella participaron trabajadores de distintas entidades, entre ellas Puebla, Morelos, Querétaro, Toluca y Guerrero, además de integrantes de sindicatos docentes, electricistas y petroleros.

Con consignas como “Secciones unidas jamás serán vencidas”, “Fuera Olivos” y “Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden”, los trabajadores expresaron su inconformidad con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y reclamaron la realización de un congreso extraordinario.
Denuncian falta de personal e insumos médicos
Durante la protesta, trabajadores de distintas áreas del IMSS señalaron que las carencias de medicamentos, material de curación y personal repercuten directamente en la atención de los derechohabientes, además de incrementar las cargas laborales y reducir el tiempo disponible para atender a cada paciente.

Maricela López, enfermera del Hospital General de Zona número 30, ubicado en Iztacalco, afirmó que desde hace años enfrentan deficiencias en la cobertura de plazas por vacaciones, enfermedades y ausencias, así como una disminución en la calidad de los insumos.
La trabajadora también cuestionó el impacto del incremento salarial en su economía familiar. Explicó que, en su categoría de enfermera general, el aumento representa alrededor de 100 pesos, cantidad que consideró insuficiente frente al trabajo que desempeña y las responsabilidades de mantener a sus dos hijos, uno de ellos universitario.
Por su parte, José, estudiante de Enfermería y trabajador del Hospital General de Zona número 32 del IMSS, aseguró que la falta de materiales y personal dificulta brindar una atención adecuada.
Indicó que en los servicios médicos pueden faltar jeringas, alcohol, pañales y agujas, mientras que la disponibilidad de equipos para cubrir turnos de 12 horas resulta insuficiente frente al número de pacientes.

Los manifestantes sostuvieron que las deficiencias no deben resolverse únicamente mediante exigencias de mayor productividad, sino con recursos suficientes, mejores instalaciones y una plantilla laboral capaz de responder a las necesidades de la población.
Exigen aumento salarial de 10% y cambios al sistema de pensiones
En el Manifiesto Nacional por la Defensa de la Salud, el Trabajo y la Seguridad Social, los trabajadores denunciaron una crisis en el sistema de salud, caracterizada —según el documento— por insuficiencia presupuestal, desabasto de medicamentos y materiales, escasez de personal, saturación hospitalaria, largas esperas para recibir atención especializada y salarios que consideran bajos.
Entre sus principales demandas se encuentra un aumento salarial de 10 por ciento, así como la dotación suficiente de materiales, equipos y medicamentos para garantizar servicios médicos oportunos y de calidad.
También plantearon el regreso del régimen de jubilaciones y pensiones para todos los trabajadores, manifestaron su rechazo a las Afores y pidieron modificaciones a la Ley del Seguro Social para garantizar la viabilidad financiera de la institución.
Además, exigieron que el presupuesto destinado a salud alcance al menos 7 por ciento del producto interno bruto (PIB), junto con inversiones en infraestructura hospitalaria, contratación de personal y revisión de los modelos de productividad que, señalaron, privilegian la cantidad de consultas sobre la calidad de la atención.
Los inconformes también rechazaron modificaciones estatutarias del sindicato que, afirmaron, derivaron en restricciones a la libertad de expresión de los trabajadores.
Personal eventual reclama basificación
A la protesta se sumaron trabajadores eventuales de otras instituciones de salud, entre ellos personal del Hospital General de México, quienes demandaron estabilidad laboral y basificación.
Los inconformes señalaron que fueron contratados durante la emergencia sanitaria por COVID-19, pero continúan bajo esquemas temporales, con contratos que se renuevan por periodos de algunos meses.
También participaron estudiantes de las facultades de Medicina y de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como pacientes que respaldaron las exigencias del personal sanitario.
La movilización ocurre después de que fracasara una mesa de diálogo celebrada la semana anterior en la Secretaría de Gobernación, con la participación de autoridades como mediadoras. Tras ese encuentro, trabajadores inconformes mantuvieron un plantón frente a las instalaciones centrales del IMSS.
Finalmente, los manifestantes solicitaron a las autoridades establecer un diálogo efectivo y presentar soluciones concretas a sus demandas. Sostuvieron que la defensa de los derechos laborales del personal de salud está vinculada con el derecho de los pacientes a recibir atención médica digna, oportuna y de calidad.


