Luego de bloquear vialidades y forzar la entrada a la sede del sindicato en la Ciudad de México, los inconformes pactaron una reunión en la Secretaría de Gobernación para el 8 de octubre, en medio del rechazo al incremento salarial de 2.9 por ciento y a las reformas estatutarias.
CIUDAD DE MÉXICO.- Al filo de la medianoche, trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que se manifestaron contra el aumento salarial de 2.9 por ciento y las modificaciones estatutarias aprobadas por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) acordaron establecer una mesa de diálogo con representantes de la dirigencia sindical, encabezada por Rafael Olivos.
La reunión se llevará a cabo el próximo 8 de octubre en la Secretaría de Gobernación, un día antes de la nueva movilización que los inconformes tenían prevista, con la participación de representantes de las 37 secciones sindicales y de los jubilados, quienes no cuentan con derecho a voto.

El acuerdo se alcanzó después de una intensa jornada de protestas en las inmediaciones de la sede nacional del sindicato, ubicada en la calle Zamora 107, en la colonia Condesa, en la Ciudad de México, donde los trabajadores bloquearon importantes vialidades, entre ellas Circuito Interior y Juan Escutia.
Durante la movilización, los inconformes realizaron un portazo en las instalaciones sindicales, luego de golpear durante varias horas con martillos las cadenas y los candados que mantenían cerrada la entrada principal del inmueble.
Pasadas las 19:00 horas, los manifestantes lograron romper los mecanismos de seguridad y retirar parte de las rejas metálicas que impedían el acceso al edificio, en una acción que evidenció el descontento de un sector de la base trabajadora con la dirigencia gremial.

Las protestas tienen su origen en el rechazo al incremento salarial de 2.9 por ciento y a las modificaciones estatutarias avaladas durante el LXV Congreso Nacional Ordinario del SNTSS, celebrado el pasado 11 de septiembre en Playa del Carmen, Quintana Roo.
Con la instalación de la mesa de diálogo, las partes buscarán resolver las diferencias entre los trabajadores inconformes y la dirigencia sindical, así como abrir un espacio para revisar los acuerdos que motivaron las movilizaciones.
El encuentro del 8 de octubre será clave para conocer si las negociaciones permiten atender las demandas de los trabajadores y evitar que continúen las protestas anunciadas por la base sindical.


