La presidenta destacó nuevas líneas de investigación sustentadas en análisis científicos y técnicos, así como detenciones relacionadas con presuntas irregularidades en la investigación y procuración de justicia del caso.
CIUDAD DE MÉXICO.- La investigación por la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa continuará abierta hasta esclarecer los hechos, alcanzar justicia y determinar el paradero de los jóvenes, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia, la mandataria señaló que ese es el compromiso de su administración y destacó que actualmente se desarrollan nuevas líneas de investigación, algunas de ellas sustentadas en elementos técnicos y científicos que, dijo, están siendo incorporados a las indagatorias.
Sheinbaum resaltó también las nuevas detenciones relacionadas con el caso, entre ellas las de personas vinculadas con una funeraria que, de acuerdo con las investigaciones referidas por la presidenta, operaba de manera irregular y mantenía vínculos con personal del Servicio Médico Forense de Iguala y con integrantes de la delincuencia organizada.
La presidenta sostuvo que durante su administración también se han realizado detenciones de personas presuntamente relacionadas con irregularidades que afectaron el proceso de procuración de justicia en torno a la desaparición de los normalistas.
Recordó que anteriormente fue detenida Lambertina Galeana, quien se desempeñaba como presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, por su presunta participación en la desaparición de videos de cámaras de seguridad relacionados con la llegada de uno de los autobuses en los que viajaban los estudiantes.

Asimismo, mencionó el caso del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, cuya detención, de acuerdo con lo expuesto por la presidenta, estaría relacionada con presuntas instrucciones para desaparecer pruebas.
También recordó la aprehensión del exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, a quien se atribuyó la construcción de la denominada “verdad histórica”, versión oficial presentada durante las primeras investigaciones sobre lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014.
Nuevas líneas de investigación
Sheinbaum explicó que, con la incorporación del fiscal Mauricio Pazarán al seguimiento de las investigaciones, se ha profundizado en el análisis de las comunicaciones telefónicas realizadas durante la noche de la desaparición.
Indicó que se revisaron llamadas realizadas desde los teléfonos de los estudiantes desaparecidos y comunicaciones efectuadas por personas detenidas por su presunta participación en los hechos.
Según explicó, entre las comunicaciones que están siendo analizadas aparecen llamadas relacionadas con una funeraria y con un médico o nutriólogo, elementos que anteriormente no habrían sido examinados con la misma profundidad.
Otra línea de investigación está relacionada con un teléfono localizado en la barandilla de un juzgado, cuyo contenido, de acuerdo con la presidenta, aportaría elementos para confirmar la presencia de los jóvenes en ese lugar, un hecho que había sido negado previamente.
A partir de esta nueva evidencia, señaló que se aceleró la solicitud de extradición del juez José Ulises Bernabé, mientras las autoridades buscan establecer qué ocurrió dentro de esa instancia durante la noche de los hechos.
Búsqueda de Tomás Zerón
La presidenta también informó sobre las gestiones realizadas para buscar la extradición de Tomás Zerón, exdirector en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, a quien se atribuyen presuntas irregularidades durante las investigaciones iniciales del caso.
Sheinbaum recordó que envió una carta al presidente de Israel, Isaac Herzog, para solicitar su colaboración en este procedimiento y afirmó que el gobierno mexicano ha remitido documentación para sustentar las acusaciones relacionadas con su actuación.
Explicó que entre México e Israel no existe actualmente un tratado de extradición, por lo que el gobierno mexicano debe recurrir a otros mecanismos diplomáticos y jurídicos para intentar concretar la entrega.
A casi doce años de la desaparición de los estudiantes, el gobierno federal sostiene que las investigaciones permanecerán abiertas y que las nuevas líneas buscan esclarecer qué ocurrió con los normalistas y determinar las responsabilidades correspondientes.


