El canciller iraní, Abbas Araghchi, afirmó que Teherán espera una respuesta definitiva de los mediadores a su propuesta para terminar el conflicto con Estados Unidos. Por otra parte, un integrante de la Asamblea de Expertos aseguró que Mojtabá Jameneí resultó herido y fue rescatado tras quedar bajo los escombros de un hospital bombardeado.

Teherán.— Irán reiteró que no modificará sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara la propuesta de Teherán para poner fin al conflicto entre ambos países, mientras surgieron nuevas declaraciones sobre el estado de salud del líder supremo iraní, Mojtabá Jameneí.

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, señaló que su gobierno ya conoció la primera reacción de Trump a la iniciativa de paz, pero todavía espera una respuesta oficial transmitida por los países mediadores para determinar los siguientes pasos.

El canciller indicó que Teherán permanece a la espera de recibir las posiciones definitivas y subrayó que la reapertura del estrecho de Ormuz está condicionada al cumplimiento de las exigencias iraníes, las cuales, aseguró, no están sujetas a negociación.

“Nuestras condiciones son claras y cualquier avance hacia la reapertura del estrecho de Ormuz depende del cumplimiento de estas condiciones, y no cederemos en ellas”, declaró, de acuerdo con la agencia de noticias Tasnim.

Por su parte, Donald Trump confirmó que rechazó la propuesta iraní, al considerar que el gobierno de Teherán busca alcanzar un acuerdo para reabrir inmediatamente el estratégico paso marítimo debido a las dificultades que enfrenta en el conflicto.

“A mí también me gusta hacer un acuerdo. Pero ese acuerdo no sería aceptable”, manifestó el mandatario estadounidense, quien sostuvo que Irán atraviesa una situación desfavorable y pretende negociar bajo presión.

El estrecho de Ormuz constituye una vía estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos, por lo que su reapertura representa uno de los principales puntos de las negociaciones entre ambos países.

En paralelo a las tensiones diplomáticas, el clérigo Mohsen Heydari, integrante de la Asamblea de Expertos de Irán, aseguró que el líder supremo Mojtabá Jameneí sobrevivió a las heridas que sufrió durante un ataque ocurrido el 28 de febrero contra un edificio vinculado con la dirigencia iraní.

En una entrevista con el canal Alaraby, publicada el 24 de septiembre, Heydari relató que Jameneí fue trasladado a un hospital de Teherán para recibir atención médica. Según su versión, después de que se conociera su hospitalización, tres centros médicos de la capital iraní fueron atacados.

El religioso afirmó que el líder supremo se encontraba en uno de esos hospitales cuando fue alcanzado por un bombardeo que provocó el derrumbe de parte de sus instalaciones. De acuerdo con su relato, Jameneí quedó atrapado bajo los escombros y posteriormente fue rescatado por los equipos de emergencia.

Sin embargo, Heydari no proporcionó los nombres de los hospitales ni detalles que permitieran precisar las circunstancias de los ataques y el rescate.

Las versiones sobre las lesiones del dirigente iraní han sido distintas. En mayo, el portavoz del Ministerio de Salud de Irán, Hossein Kermanpour, informó que Jameneí había ingresado el 28 de febrero al hospital Sina de Teherán, donde recibió atención por heridas superficiales que no fueron consideradas graves y que requirieron únicamente algunos puntos de sutura.

Asimismo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó recientemente que el líder supremo no presenta problemas de salud específicos. En una entrevista con CBS News, aseguró que se había reunido con él en dos ocasiones y que uno de esos encuentros se prolongó durante más de siete horas.

Pezeshkian, quien también es médico, sostuvo que Jameneí se encontraba en condiciones de soportar una reunión de esa duración y aseguró que, desde el punto de vista médico, estaba completamente saludable.

Las declaraciones sobre el estado de salud del líder supremo se producen en medio de la incertidumbre sobre las consecuencias del ataque de febrero y mientras Irán y Estados Unidos mantienen posiciones enfrentadas respecto a las condiciones para alcanzar un acuerdo.

Por ahora, Teherán sostiene que no flexibilizará sus exigencias para reabrir el estrecho de Ormuz, mientras espera una respuesta formal de los mediadores tras el rechazo expresado por Trump a su propuesta de paz.

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