Bailey Shramowski y Johnnese Poomaihealani fueron acusados de distribuir cocaína, fentanilo y oxicodona entre integrantes de la tripulación desde 2022; uno de los marineros habría muerto en 2023 tras una sobredosis.
Washington, D.C.— Dos exintegrantes de la tripulación del portaviones estadounidense USS Abraham Lincoln fueron imputados por delitos relacionados con el tráfico de drogas dentro del buque, en medio de cuestionamientos sobre las condiciones que enfrentó la tripulación durante su prolongado despliegue en Oriente Medio.
De acuerdo con información difundida por The New York Times, Bailey Shramowski y su esposa, Johnnese Poomaihealani, ambos exmiembros de la Armada de Estados Unidos, reconocieron ante las autoridades que desde 2022 distribuían sustancias ilícitas entre otros integrantes de la tripulación.
Entre las drogas presuntamente comercializadas se encuentran cocaína, fentanilo y oxicodona, según los documentos relacionados con el caso.
Shramowski enfrenta una pena máxima de 40 años de prisión, mientras que Poomaihealani podría recibir hasta 20 años, de acuerdo con los cargos que enfrentan.

La investigación también relaciona el caso con la muerte de un marinero ocurrida en 2023, quien presuntamente habría sufrido una sobredosis. Las autoridades investigan las circunstancias de ese fallecimiento y su posible relación con las sustancias distribuidas a bordo.
El caso sale a la luz mientras el USS Abraham Lincoln ha sido objeto de reportes sobre las condiciones que enfrentó su tripulación durante un prolongado despliegue en Oriente Medio, en el contexto de las operaciones militares relacionadas con la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Durante ese periodo también trascendieron señalamientos sobre agotamiento severo, problemas de abastecimiento y afectaciones a la salud mental entre algunos integrantes de la tripulación.
Las acusaciones contra los dos exmarinos forman parte de una investigación penal y deberán ser acreditadas ante las autoridades judiciales correspondientes. Toda persona acusada se presume inocente hasta que se demuestre su responsabilidad mediante una sentencia.
El caso ha puesto nuevamente bajo escrutinio las condiciones de vida y servicio de los militares desplegados durante periodos prolongados, así como los mecanismos de control y prevención del consumo y distribución de sustancias ilícitas dentro de instalaciones y embarcaciones militares.


