El Ministerio de Defensa ruso informó de ataques con drones contra centros logísticos, puertos y embarcaciones vinculadas al abastecimiento de las fuerzas ucranianas; Moscú también cuestionó la existencia de un acuerdo para suspender ataques contra instalaciones energéticas.

Moscú.— Las Fuerzas Armadas de Rusia realizaron durante la noche del 14 al 15 de septiembre una serie de ataques coordinados con drones contra infraestructura logística y portuaria de Ucrania, incluyendo instalaciones utilizadas para recibir y distribuir suministros militares procedentes del extranjero, informó el Ministerio de Defensa ruso.

De acuerdo con el reporte, uno de los objetivos se localizó en la provincia de Odesa, donde habría sido atacado un centro logístico dedicado al almacenamiento y distribución de cargamentos militares destinados a las fuerzas ucranianas.

La ofensiva también alcanzó, según Moscú, el puerto de Chernomorsk, donde fueron blanco de los ataques un buque de carga seca y un buque de transporte rodado (Ro-Ro). El Ministerio de Defensa ruso afirmó que ambas embarcaciones habían trasladado cargamentos destinados a abastecer a las tropas de Ucrania.

El anuncio se produjo en medio de declaraciones sobre una posible tregua en los ataques contra instalaciones energéticas de ambos países, planteada públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Al respecto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que Moscú recibió favorablemente la propuesta estadounidense y aseguró que Rusia mantiene contactos con Washington para analizar posibles soluciones encaminadas a reducir las hostilidades.

“En general, nos parece una muy buena idea, una buena iniciativa. Estamos en contacto con los estadounidenses. Siempre apoyamos las soluciones pacíficas”, afirmó Peskov.

Sin embargo, el funcionario ruso sostuvo que no existe actualmente un acuerdo efectivo sobre el cese de ataques contra objetivos energéticos, al señalar que durante la noche anterior las fuerzas ucranianas habrían intentado atacar una instalación energética ubicada en territorio ruso.

Peskov también advirtió que garantizar la operación de las refinerías y elevar la producción de combustibles no sería suficiente para solucionar las dificultades existentes en los mercados internacionales. A su juicio, uno de los principales problemas es garantizar la exportación de productos petrolíferos hacia los mercados mundiales.

En ese sentido, el portavoz del Kremlin sostuvo que sería necesario garantizar la seguridad del transporte marítimo mercante y de la navegación de los buques petroleros, al acusar a Ucrania de no estar dispuesta a ofrecer esas garantías.

Peskov afirmó además que los ataques y riesgos para la navegación no afectarían exclusivamente a embarcaciones rusas, sino también a buques pertenecientes a otros países.

Como otra condición para facilitar el acceso de los productos petrolíferos a los mercados internacionales, el Kremlin planteó el levantamiento de las sanciones impuestas contra Rusia.

Las declaraciones se producen después de que Trump afirmara que Rusia y Ucrania habían acordado no atacar objetivos energéticos, una propuesta que, de concretarse, podría representar una reducción temporal de los ataques contra infraestructura crítica.

No obstante, los señalamientos de Moscú y la continuidad de las operaciones militares muestran que, por ahora, la situación permanece marcada por la falta de un acuerdo formal y verificable que garantice el cese de este tipo de ataques.

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