Desde que los Olmecas llegaron a Tabasco como Cardenales en 1975, Antonio Ramos ha acompañado al equipo. Hoy, a 33 años de aquel campeonato histórico, mantiene intacta la esperanza de volver a celebrar un título en el Estadio Centenario.

Villahermosa, Tab.— Han pasado 33 años, pero el recuerdo permanece intacto. Para don Antonio Ramos, apoyar a los Olmecas de Tabasco no es solamente una afición: es una pasión que ha acompañado durante décadas y que ahora vuelve a encenderse ante la posibilidad de que el equipo conquiste nuevamente el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.

Con la emoción de quien ya vivió una hazaña histórica desde las tribunas, don Toño regresó al Estadio Centenario 27 de Febrero para alentar al equipo de toda su vida, convencido de que la historia puede repetirse.

Estamos cerca de repetir la historia”, afirmó con entusiasmo, antes de lanzar un mensaje a la auténtica afición choca: “Tengan fe”.

Un recuerdo que permanece 33 años después

Don Antonio recuerda con especial emoción aquella celebración de 1993, cuando los Olmecas conquistaron por primera vez el campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol.

El campo se inundó de los aficionados. Yo no bajé a celebrar con los jugadores porque estaba arriba en la tribuna y había vallas. Se metió la gente que estaba en los extremos. Y después cayó un aguacero de los buenos”, relató.

Desde que la franquicia llegó a Tabasco bajo el nombre de Cardenales en 1975, se convirtió en seguidor del equipo y acumuló incontables recuerdos en las tribunas, muchos de ellos acompañado por su familia.

Uno de los momentos que conserva con mayor emoción ocurrió precisamente en aquella histórica final.

“Muchos recuerdos inolvidables en la tribuna con mi familia, por la zona de la primera base, como el de ver a Horacio ‘El Paquidermo’ Valenzuela levantar los brazos, cuando cayó el out 27”, recordó.

La tensión de aquel partido todavía parece estar presente en su memoria.

“La gente gritaba, en la octava entrada: ¡Seis, seis, seis! Iba cayendo un out, y pasaba a gritar: ¡Cinco, cinco! Hasta que cayó el último out. ¡Al fin campeones!”, narró emocionado.

Los diarios, testigos de aquella hazaña

Para mantener vivo aquel momento, don Toño conservó durante más de tres décadas los periódicos que documentaron el campeonato.

Los guardé para recordar de vez en cuando esa emoción que sentí”, explicó.

Entre sus recuerdos conserva ejemplares de Tabasco Hoy, Novedades y La Afición, además de destacar la cobertura realizada por Televisión Tabasqueña.

Esos ejemplares, marcados por el paso del tiempo, los llevó consigo al Olmecas Fan Fest y a la firma de autógrafos realizada el pasado viernes 11 de septiembre en el set de Televisión Tabasqueña.

Ahí tuvo la oportunidad de mostrar los periódicos a los jugadores y, para convertirlos nuevamente en parte de la historia, recibió los autógrafos de varios de sus ídolos sobre aquellas páginas que durante años resguardó como un tesoro.

Tengo los diarios de esos días: Tabasco Hoy, Novedades, La Afición. La cobertura que más me gusta es la de TVT, la narración es muy buena”, comentó.

La esperanza de volver a celebrar

Aunque la serie todavía no está definida, el paso de los años no ha disminuido el entusiasmo de don Antonio, quien considera que el beisbol está hecho precisamente de emociones, incertidumbre y esperanza.

No se pudo hacer hace 33 años” el acercamiento que ahora permite la tecnología y las redes sociales entre los aficionados y los jugadores, recordó.

Para él, convivir con los actuales protagonistas del equipo representa una oportunidad que aquella generación de campeones no pudo tener.

Antes de regresar a su hogar en la colonia El Espejo 2, don Toño se despidió con el mismo entusiasmo con el que llegó al estadio y dejó un mensaje para quienes comparten su pasión por la novena tabasqueña.

El gobierno antes le hizo mucho daño al equipo porque han venido presidentes y no han funcionado, pero ahora sí está funcionando. Tengan fe y buena vibra para que los Olmecas vuelvan a ser campeones”, aconsejó.

A sus 33 años de distancia de aquella celebración inolvidable, don Antonio mantiene intacta la esperanza. Para él, mientras exista una pelota, nueve entradas y una afición que no deje de creer, la historia de los Olmecas todavía puede volver a escribirse.

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