Habitantes de Buenavista, Acachapan, Colmena Quinta Sección y La Ceiba, en la zona Yokot’an de Centro, advierten que las quemas se han extendido y generan humo que afecta a viviendas y población vulnerable.
Centro, Tab.— Habitantes de diversas comunidades de la zona Yokot’an de Villa Tamulté de las Sabanas denunciaron la presencia de incendios en zonas de pantano y terrenos utilizados para la ganadería, situación que desde el pasado 7 de septiembre ha generado preocupación por la expansión del fuego y la afectación ambiental.
De acuerdo con los pobladores, el primer incendio fue reportado en Buenavista primera sección, donde las llamas se extendieron hacia otras parcelas utilizadas para actividades ganaderas. Señalaron que presuntamente algunas personas realizaron quemas para limpiar o ampliar terrenos, pero el fuego habría quedado fuera de control y, con apoyo de los fuertes vientos, avanzó hacia otras áreas.

La situación también se ha registrado en comunidades como Acachapan y Colmena Quinta Sección, particularmente en la zona conocida como El Maluco, donde los habitantes permanecen atentos ante la propagación de las llamas.
Incendio pone en riesgo a viviendas en La Ceiba
La emergencia se agravó este domingo 13 de septiembre, cuando se reportó un incendio en un pantano de la comunidad de La Ceiba, donde el humo alcanzó zonas habitacionales y puso en riesgo a más de 50 viviendas, según denunciaron habitantes afectados.


Los pobladores señalaron que, presuntamente, una persona habría iniciado una quema a la orilla del pantano con la intención de limpiar un terreno, pero el fuego se salió de control y comenzó a extenderse.
Ante la emergencia, habitantes utilizaron los recursos disponibles para tratar de contener las llamas. Mediante labores de perifoneo y acciones comunitarias lograron controlar aproximadamente 80 por ciento del incendio, aunque permanecen en alerta debido a que los fuertes vientos podrían reavivar el fuego durante la noche.

Vecinos enfrentan incendios con recursos limitados
Los habitantes afectados han recurrido a guardarrayas, bombas de aspersión y mangueras para intentar contener los incendios; sin embargo, aseguran que estos equipos resultan insuficientes para atender la magnitud de las quemas.
A esta situación se suma la falta de agua, pues denunciaron que el suministro de agua entubada llega de manera escasa a la comunidad de La Ceiba, lo que dificulta las labores para combatir el fuego.

Los pobladores solicitaron la intervención de las autoridades para controlar definitivamente los incendios y realizar una investigación que permita determinar quiénes serían los responsables de las quemas.
Asimismo, rechazaron que el origen de estos incendios esté relacionado con botellas de vidrio abandonadas en caminos o carreteras y el denominado “efecto lupa”, al señalar que, según su versión, las quemas habrían comenzado directamente en zonas de pantano y terrenos utilizados para actividades agropecuarias.

Calima afecta a población vulnerable
Además del riesgo ambiental y material, los habitantes advirtieron que el humo y la calima generada por los incendios afecta a las comunidades de la zona durante las madrugadas.
Por ello, solicitaron la intervención de las autoridades de Salud, debido a que la exposición al humo podría estar afectando principalmente a bebés, niños y personas adultas mayores, quienes presentan mayor vulnerabilidad ante problemas respiratorios.

Los pobladores pidieron que las autoridades ambientales, de protección civil y de salud atiendan la situación antes de que los incendios continúen extendiéndose y provoquen mayores afectaciones en las comunidades de la zona Yokot’an.


