Un portavoz del movimiento yemení advirtió que sus fuerzas pueden atacar el flujo petrolero, oleoductos y refinerías saudíes sin necesidad de bloquear el canal de Suez; la advertencia se produce tras la toma de Moka y en medio de nuevas tensiones regionales.
YEMEN.- Los hutíes de Yemen advirtieron que cuentan con capacidad para afectar e incluso detener el suministro de crudo de Arabia Saudita hacia los mercados internacionales, sin necesidad de bloquear directamente el canal de Suez, mediante ataques contra infraestructura petrolera y rutas marítimas estratégicas.
Un portavoz del movimiento chiita, citado por la agencia Fars, señaló como muestra de sus capacidades las recientes operaciones navales contra buques en las inmediaciones del puerto saudí de Yanbu, ubicado en el norte del mar Rojo.
El representante hutí afirmó que el movimiento podría dirigir sus acciones contra el flujo de petróleo, oleoductos y refinerías, con el objetivo de interrumpir las exportaciones saudíes.
“Cada acontecimiento tiene sus consecuencias. El petróleo saudí está disminuyendo”, advirtió.
De acuerdo con el portavoz, el incremento de los costos de las exportaciones hacia Asia ha convertido el tránsito por el canal de Suez en una operación “extremadamente onerosa”, situación que incrementa la presión sobre las rutas utilizadas para transportar hidrocarburos y mercancías entre Europa y Asia.

Advierten sobre nuevas escaladas
El portavoz hutí también lanzó una advertencia sobre las posibles consecuencias de cualquier operación en contra del movimiento yemení, al señalar que podría generar contramedidas y una nueva escalada de las hostilidades.
En ese escenario, afirmó, instalaciones e infraestructura estratégica podrían convertirse en objetivos, con el riesgo de provocar interrupciones en las exportaciones de petróleo.
El movimiento sostuvo que el único camino para abrir un diálogo sería el cese de las intervenciones extranjeras en Yemen y el fin del asedio que, según los hutíes, enfrenta la población yemení.
Moka y Bab el Mandeb, puntos estratégicos
Las declaraciones se producen después de que los hutíes tomaran esta semana la ciudad portuaria de Moka, en la costa occidental de Yemen, y continuaran avanzando hacia otras localidades de esa región.
El avance refuerza su presencia sobre una zona cercana al estrecho de Bab el Mandeb, uno de los principales pasos marítimos del mundo y una ruta estratégica para el traslado de petróleo, gas y mercancías entre Asia y Europa.
Bab el Mandeb conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y, a través de esta vía marítima, con el canal de Suez, por lo que cualquier deterioro de la seguridad en la zona puede repercutir en las cadenas internacionales de suministro y en los costos del transporte marítimo.
Oleoducto saudí, otra infraestructura estratégica
A este escenario se suma la situación del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, infraestructura que permite transportar petróleo desde los yacimientos ubicados en el este del país hasta el puerto de Yanbu, en la costa del mar Rojo.
El oleoducto tiene especial importancia para Riad debido a que permite enviar parte de su producción hacia el mar Rojo y reducir su dependencia de las rutas que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Los recientes ataques contra esta infraestructura provocaron la suspensión de sus operaciones, de acuerdo con los reportes citados, aumentando la preocupación sobre la capacidad de Arabia Saudita para mantener sus flujos de exportación en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán.
La combinación de los avances territoriales de los hutíes, su capacidad para amenazar rutas marítimas y las vulnerabilidades de la infraestructura energética saudí coloca al mar Rojo y sus conexiones con el canal de Suez en el centro de las preocupaciones sobre la seguridad energética y el comercio mundial.


