El hallazgo permitiría mejorar la detección temprana de tumores de alto riesgo y avanzar hacia tratamientos más personalizados, aunque todavía requiere validación clínica
MUNDO.- Un grupo internacional de científicos identificó ocho patrones o “huellas” genéticas que podrían ayudar a detectar de manera más temprana los casos de cáncer de próstata con mayor riesgo de propagación, un hallazgo que abre nuevas posibilidades para mejorar el diagnóstico y la atención de los pacientes.
Los resultados corresponden a una investigación realizada por el Grupo Pancáncer de Próstata (PPCG) y publicada este miércoles en la revista científica Nature. Para el estudio, los investigadores analizaron muestras tumorales de 959 hombres y encontraron ocho patrones genéticos distintos que, en conjunto, explican aproximadamente 85 por ciento de los cánceres de próstata.
De acuerdo con los investigadores, cuatro de estos patrones están asociados con tumores que presentan una mayor probabilidad de extenderse fuera de la próstata, por lo que podrían convertirse en indicadores útiles para identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad potencialmente mortal.
El análisis también reveló patrones relacionados con la edad y la ascendencia genética, incluidos algunos que se presentan con mayor frecuencia entre hombres negros, lo que aporta nuevas pistas sobre las diferencias biológicas que pueden existir entre distintos grupos de pacientes.

Nuevas pistas para detectar tumores de alto riesgo
Los científicos consideran que el descubrimiento permite avanzar en la comprensión de los mecanismos biológicos involucrados en el cáncer de próstata y podría contribuir al desarrollo futuro de herramientas diagnósticas más precisas.
Joachim Weischenfeldt, autor principal de la investigación, destacó la posible relevancia clínica de los resultados, debido a que estas características genéticas podrían ayudar a distinguir entre los pacientes que desarrollarán una enfermedad agresiva y aquellos cuyos tumores tendrán un comportamiento menos peligroso.
La identificación de estas diferencias podría favorecer, en el futuro, una detección más temprana de los tumores de alto riesgo, además de contribuir a que los médicos seleccionen tratamientos de acuerdo con las características biológicas de cada paciente.
Sin embargo, los especialistas subrayaron que los resultados aún no están listos para incorporarse de manera inmediata a la atención médica. Será necesario realizar nuevos estudios y ensayos clínicos que permitan confirmar la utilidad de estas huellas genéticas y determinar cómo pueden aplicarse de manera segura en el diagnóstico y tratamiento.
El hallazgo representa así una nueva vía de investigación para combatir uno de los tipos de cáncer más frecuentes entre los hombres y podría contribuir al desarrollo de estrategias de medicina personalizada en los próximos años.


