Las tarifas, de entre 15 %, 25 % y 50 %, entraron en vigor este martes y afectan importaciones estadounidenses por unos 27 mil 600 millones de dólares canadienses, en una nueva escalada de la disputa comercial entre ambos países.

OTTAWA.— El Gobierno de Canadá puso en vigor este martes nuevos aranceles de 15 %, 25 % y 50 % a determinados productos provenientes de Estados Unidos, como respuesta a las medidas comerciales aplicadas por Washington.

Las nuevas tarifas entraron en vigor a las 00:01 horas, tiempo de Nueva York, y alcanzan importaciones estadounidenses con un valor estimado de 27 mil 600 millones de dólares canadienses, equivalentes a aproximadamente 19 mil 950 millones de dólares estadounidenses.

De acuerdo con la lista oficial difundida por el Gobierno canadiense, los nuevos gravámenes corresponden a productos seleccionados entre aquellos que han sido objeto de aranceles por parte de Estados Unidos. Las tasas aplicadas por Ottawa buscan igualar, producto por producto, los porcentajes establecidos previamente por Washington.

El Gobierno canadiense explicó que la medida responde a la decisión estadounidense de imponer aranceles bajo la denominada Sección 338, por lo que Ottawa determinó aplicar tarifas equivalentes, bajo el principio de reciprocidad y “dólar por dólar”.

La decisión ocurre en medio de un creciente deterioro de las relaciones comerciales entre ambos países y representa un nuevo episodio de la guerra arancelaria que comenzó a intensificarse desde febrero de 2025, cuando Estados Unidos estableció diversos gravámenes sobre productos canadienses.

Canadá respondió entonces con medidas de represalia, mientras ambos gobiernos intentaban alcanzar acuerdos para reducir las tensiones y preservar el intercambio comercial entre sus economías.

Sin embargo, las negociaciones para establecer un nuevo acuerdo comercial fracasaron en agosto de 2026, lo que abrió la puerta a una nueva escalada de medidas arancelarias.

El Gobierno del primer ministro Mark Carney ha optado por mantener una posición firme frente a la administración del presidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de fortalecer su capacidad de negociación ante Washington.

La aplicación de los nuevos aranceles ocurre mientras ambos países enfrentan el desafío de contener el impacto de las restricciones comerciales sobre empresas, consumidores y cadenas de suministro, debido al estrecho vínculo económico que mantienen Canadá y Estados Unidos.

Con esta nueva medida, Ottawa deja claro que continuará utilizando los aranceles como mecanismo de presión y respuesta ante las decisiones comerciales estadounidenses, mientras permanece abierta la posibilidad de retomar las negociaciones para reducir las tensiones bilaterales.

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