Moscú elevó el tono de sus advertencias contra Londres y afirmó que cualquier equipo o instalación militar británica vinculada con los ataques ucranianos podría convertirse en objetivo, incluso fuera de Ucrania.
RUSIA.- La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, advirtió este jueves que Moscú podría responder con ataques contra objetivos militares y equipo británico en Ucrania y fuera de ese territorio, en represalia por el uso de armamento suministrado por el Reino Unido a las fuerzas ucranianas.
Durante una declaración, la funcionaria sostuvo que los ataques ucranianos contra territorio ruso con armas británicas podrían generar una respuesta dirigida contra cualquier objetivo militar relacionado con Londres. También afirmó que quienes, según Moscú, sean responsables de crímenes de guerra serán castigados y que las consecuencias podrían alcanzar a sus “cómplices e instigadores”.
Zajárova lanzó además una advertencia a la población británica al señalar que las decisiones de su Gobierno podrían tener consecuencias “catastróficas”. A la dirigencia del Reino Unido le pidió abandonar lo que calificó como una política “hostil y agresiva”, al considerar que esta contribuye a prolongar el conflicto y aumenta el riesgo de una escalada.

La portavoz rusa acusó a Londres de mantener como objetivo estratégico la derrota de Rusia y aseguró que esa política está destinada al fracaso. Asimismo, cuestionó la reciente reunión de la denominada “coalición de voluntarios” celebrada en Kiev, al considerar que los acuerdos alcanzados reflejan una creciente participación de países europeos de la OTAN en el conflicto.
Según Zajárova, entre los anuncios realizados durante ese encuentro se encuentra la creación de fuerzas multinacionales para desplegarse en Ucrania bajo el argumento de respaldar un eventual alto el fuego. También señaló que se prevén maniobras militares con contingentes de países europeos fronterizos con Ucrania durante octubre y noviembre.
Moscú considera que cualquier contingente extranjero desplegado en territorio ucraniano que interfiera con sus operaciones militares sería un “objetivo militar legítimo”. La advertencia representa un nuevo endurecimiento de la retórica rusa frente a la participación militar y logística de países occidentales en apoyo a Kiev.
La declaración se produjo después de que, según autoridades citadas por Moscú, al menos ocho personas resultaran heridas en un ataque contra la ciudad de Donetsk, en la República Popular de Donetsk, utilizando misiles de largo alcance Storm Shadow de fabricación británico-francesa.
El ataque habría impactado en las inmediaciones de un centro comercial y entre los heridos se encuentran dos menores de edad, uno de ellos reportado como grave.
Las declaraciones de Zajárova reflejan la creciente tensión entre Rusia y el Reino Unido por el suministro de armamento a Ucrania y elevan nuevamente el riesgo de una ampliación geográfica del conflicto, al advertir Moscú que una eventual respuesta no necesariamente se limitaría al territorio ucraniano.


