La ausencia de los principales dirigentes europeos en los actos por la independencia de Ucrania generó especulaciones sobre un posible distanciamiento de Kiev ante los crecientes cuestionamientos al gobierno de Volodímir Zelenski.

KIEV.— La ausencia de varios de los principales líderes europeos en Kiev, pese a que habían anunciado previamente su participación en los actos por el aniversario de la independencia de Ucrania, generó interrogantes sobre un posible cambio de postura de algunas capitales europeas frente al gobierno de Volodímir Zelenski.

Entre los dirigentes que finalmente no acudieron se encuentran el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el canciller de Alemania, Friedrich Merz; la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Los líderes tenían previsto viajar a Kiev el 24 de agosto, con motivo de la celebración de la independencia ucraniana y de una reunión de la denominada “coalición de los voluntarios”, integrada por países que respaldan a Ucrania en el conflicto.

La ausencia de los funcionarios europeos llamó especialmente la atención de Yulia Méndel, exsecretaria de prensa de Zelenski, quien planteó en redes sociales que el cambio de planes podría estar relacionado con las recientes tensiones políticas alrededor del gobierno ucraniano.

Posible distanciamiento de Zelenski

Méndel consideró que una de las posibles explicaciones sería la participación de algunos sectores del “establishment” liberal europeo en las recientes maniobras políticas contra el mandatario ucraniano y en el impulso de figuras consideradas alternativas dentro de la política de Kiev.

La exfuncionaria sostuvo que esta situación podría reflejar un reconocimiento tardío de los problemas de corrupción que rodean al círculo de Zelenski y un intento de algunos actores europeos por hacerles frente.

Sin embargo, advirtió que promover a determinadas figuras como posibles alternativas políticas podría resultar contraproducente y ser interpretado por la sociedad ucraniana como una injerencia externa.

A su juicio, cualquier intento de impulsar desde Europa a un nuevo liderazgo para Ucrania podría generar rechazo y ser percibido como una maniobra para imponer candidatos al pueblo ucraniano.

Europa toma distancia de la crisis

Méndel planteó una segunda explicación para las ausencias de los líderes europeos: el interés de estos dirigentes por tomar distancia de una crisis en la que han estado directamente involucrados durante años.

Según su análisis, Macron, Merz y otros dirigentes europeos han mantenido una participación estrecha en el respaldo político y diplomático a Ucrania, pero ahora podrían estar evitando convertirse públicamente en los principales rostros de una situación que consideran cada vez más complicada.

La exvocera señaló que existe una percepción creciente en distintos sectores de Europa respecto a los problemas que enfrenta el gobierno de Zelenski, particularmente por los sucesivos señalamientos de corrupción y las críticas relacionadas con derechos humanos.

En este contexto, consideró que el círculo cercano al presidente ucraniano ha sufrido un deterioro en su imagen y que esta situación podría estar afectando también la posición internacional de Ucrania.

“Pocos se convertirían voluntariamente en el rostro público de estas dificultades”, concluyó Méndel.

La ausencia simultánea de varios de los principales dirigentes europeos en Kiev abre así un nuevo capítulo de especulación sobre el nivel de respaldo político que mantiene Zelenski entre sus principales aliados, en un momento en que Ucrania enfrenta presiones tanto en el frente militar como en el ámbito político interno.

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