El nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsén Rezai, advirtió que Teherán responderá con fuerza a cualquier intento de cerco económico de Washington y amenazó con afectar el flujo petrolero del Golfo Pérsico.

TEHERÁN.— Irán advirtió que responderá con una represalia de “magnitud sísmica” ante una nueva ofensiva económica de Estados Unidos, en un mensaje que eleva la tensión entre ambas naciones y coloca nuevamente al estrecho de Ormuz en el centro de la disputa.

Mohsén Rezai, recién designado secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, sostuvo que Teherán está preparado para enfrentar un eventual endurecimiento de las sanciones estadounidenses y aseguró que el país cuenta con experiencia suficiente después de 15 años bajo medidas restrictivas.

Durante una entrevista con la televisión estatal, el excomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que Washington habría pasado de una confrontación militar a una estrategia de presión económica contra Irán.

“Si Trump quiere lanzar una guerra económica, nuestra réplica será una represalia de magnitud sísmica”, advirtió.

Rezai también lanzó una advertencia a los países que decidan respaldar las medidas estadounidenses. Señaló que inicialmente Teherán buscará persuadirlos para que se aparten de Washington, pero sostuvo que, si mantienen su alineamiento, Irán podría considerar sus intereses como objetivos.

Amenaza sobre el petróleo

Uno de los principales puntos de la advertencia fue el sector energético. Rezai afirmó que, en caso de que países vecinos colaboren con Estados Unidos, Irán podría impedir la salida de petróleo no solamente por el estrecho de Ormuz, sino desde otras rutas del Golfo Pérsico.

“Ni una sola gota de petróleo saldrá del Golfo Pérsico ni del estrecho de Ormuz”, sostuvo el funcionario iraní al referirse a un eventual escenario de escalada.

De acuerdo con Rezai, Teherán considera que el estrecho permanece de facto cerrado y que su reapertura dependerá de que Estados Unidos cumpla los compromisos asumidos durante las negociaciones celebradas en Islamabad.

El funcionario defendió además la capacidad de Irán para mantener sus exportaciones petroleras pese a las restricciones internacionales y aseguró que el país ha enviado alrededor de 70 millones de barriles de crudo durante los últimos dos meses.

Irán dice estar preparado

Rezai aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes se encuentran preparadas para responder ante una escalada, aunque afirmó que antes de cualquier acción se buscará resolver las diferencias mediante negociaciones.

Asimismo, advirtió que Teherán podría ampliar su respuesta hacia activos e intereses económicos de empresas estadounidenses en la región si se intensifica la campaña de sanciones.

El dirigente iraní acusó a la administración de Donald Trump de utilizar la llamada guerra económica como una herramienta de presión y sostuvo que las medidas estadounidenses también han generado efectos negativos sobre el comercio internacional, los costos de financiamiento y las rutas marítimas.

Rezai insistió en que Irán pretende actuar, según sus palabras, con “prudencia y lógica”, y afirmó que el objetivo de Teherán es poner fin al conflicto en Asia Occidental y frenar a quienes considera responsables de impulsar una escalada militar.

Sin embargo, sus declaraciones dejan abierta la posibilidad de una confrontación más amplia si Estados Unidos endurece las sanciones o si otros países se suman al cerco económico.

La advertencia adquiere especial relevancia por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de hidrocarburos. Cualquier interrupción prolongada del flujo petrolero por esa vía podría repercutir en los mercados internacionales de energía y elevar los costos del transporte marítimo.

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