Una propuesta de la Guardia Costera de China y la Universidad Marítima de Dalian contempla utilizar drones, lanchas robóticas y sistemas de inteligencia artificial para reforzar la defensa de territorios en disputa.

Pekín.— La Guardia Costera de China, en colaboración con la Universidad Marítima de Dalian, planteó sustituir parte del personal militar desplegado en las islas del sur del país por enjambres autónomos de robots controlados mediante inteligencia artificial (IA), como parte de una estrategia para proteger territorios en disputa en el Mar de China Meridional.

De acuerdo con información publicada por The South China Morning Post, la propuesta contempla establecer un sistema de defensa multicapa integrado por diferentes plataformas no tripuladas capaces de operar de manera coordinada y responder ante posibles amenazas.

En el perímetro exterior, drones de gran tamaño y lanchas robóticas de alta velocidad se encargarían de vigilar y proteger los accesos a las islas. En una segunda línea defensiva se desplegarían sistemas de guerra electrónica destinados a interferir y neutralizar tecnologías utilizadas por fuerzas adversarias.

Si un eventual atacante lograra superar esas barreras, la defensa cercana estaría conformada por enjambres de drones y sistemas automatizados instalados en tierra.

Uno de los elementos centrales de la propuesta es la incorporación de chips de inteligencia artificial en las plataformas individuales, lo que permitiría que los dispositivos analizaran las condiciones del entorno y tomaran decisiones operativas incluso en escenarios donde las comunicaciones con centros de control fueran limitadas.

El sistema también contempla fusionar la información recopilada por los distintos dispositivos para determinar niveles de amenaza y mejorar la coordinación entre las diferentes plataformas.

Defensa autónoma y guerra de enjambres

Según los desarrolladores, la arquitectura propuesta podría incrementar la capacidad de percepción, coordinación y respuesta rápida de las fuerzas encargadas de proteger las islas y arrecifes.

También sostienen que el empleo de múltiples plataformas autónomas permitiría aumentar la resiliencia de las defensas frente a ataques y mantener determinadas capacidades operativas en condiciones marítimas complejas.

La iniciativa surge en un contexto de creciente interés de Pekín por desarrollar sistemas capaces de hacer frente a los enjambres de drones de bajo costo, considerados una de las principales amenazas emergentes en los conflictos modernos.

El uso masivo de vehículos aéreos y marítimos no tripulados ha transformado las estrategias militares, al permitir que fuerzas relativamente pequeñas desplieguen numerosas plataformas capaces de saturar o superar sistemas defensivos convencionales.

La propuesta china refleja, además, una tendencia hacia la automatización de las operaciones militares y de vigilancia en zonas marítimas estratégicas. El Mar de China Meridional concentra múltiples disputas territoriales y es una de las principales rutas comerciales y energéticas del planeta.

En este escenario, Pekín busca ampliar el uso de inteligencia artificial y sistemas no tripulados para reforzar su presencia en las islas y arrecifes que considera parte de su territorio, al tiempo que reduce la exposición directa de personal militar ante posibles enfrentamientos.

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