Un superpetrolero VLCC volvió a cargar petróleo en el principal punto de exportación iraní tras 25 días de paralización, mientras crece la disputa entre Teherán y Washington por el estrecho de Ormuz.
MUNDO.- Irán reanudó las operaciones de carga de petróleo crudo en la terminal occidental de la isla de Jarg, principal punto de exportación petrolera del país, después de permanecer 25 días completamente paralizada, de acuerdo con información de la agencia Tasnim basada en datos de la firma de monitoreo marítimo Windward.
Imágenes satelitales permitieron identificar el movimiento de un superpetrolero de clase VLCC, de aproximadamente 333 metros de eslora, que permanecía fondeado en la zona de espera desde el pasado 11 de julio.
Tras varias semanas de inmovilidad, el buque finalmente ingresó a la terminal y comenzó a cargar crudo, en una señal de reactivación de las operaciones de exportación iraníes en medio de las tensiones que persisten en el estratégico estrecho de Ormuz.
La zona representa una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de hidrocarburos y se ha convertido en un punto de creciente confrontación entre Irán y Estados Unidos.

Washington sostiene que mantiene un control naval efectivo sobre el estrecho, mientras registros de navegación muestran que numerosos buques continúan utilizando la ruta cercana a las costas iraníes para trasladar mercancías y petróleo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el viernes, durante un discurso en Nueva York, que después de “derrotar a Irán” declararía el estrecho de Ormuz como parte del territorio estadounidense. También aseguró que Estados Unidos controla de facto la zona y que ningún barco podría atravesarla sin autorización de Washington.
Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta desde Teherán. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, rechazó las afirmaciones estadounidenses y sostuvo que el estrecho “ha sido, es y será iraní”.
El funcionario iraní cuestionó además la posibilidad de que Washington pueda imponer su voluntad sobre la estratégica vía marítima mediante declaraciones políticas o despliegues militares, al señalar que su control no puede conseguirse “ni con un tuit, ni con un portaviones, ni con un decreto”.
La reanudación de las cargas en Jarg ocurre así en un escenario marcado por la disputa sobre el control y la navegación en Ormuz, mientras Irán mantiene activa una de sus principales plataformas de exportación de petróleo y Estados Unidos incrementa sus advertencias sobre la estratégica ruta marítima.


